Los precios de los alimentos vuelven a acelerar en la segunda semana del año, marcados por fuertes subas en productos básicos como las verduras y los aceites, poniendo un piso de presión a la inflación mensual que proyecta llegar al 2%.
Tras cerrar el 2025 con el índice anual más bajo en ocho años (31.5%), la economía argentina enfrenta un inicio de 2026 con el mismo desafío de siempre: los alimentos siguen siendo el principal motor de los aumentos. Según Noticias Argentinas.
Las primeras semanas del año muestran un panorama mixto: después de una baja del 0.5% en la primera semana, los precios de Alimentos y Bebidas registraron una suba del 0.5% en la segunda semana de enero, según el relevamiento de la consultora Labour, Capital & Growth (LCG). En paralelo, el informe de la consultora Eco Go registró una suba mayor, del 0.8% para la misma semana.
Verduras y aceites, los grandes responsables del aumento semanal
El detalle de los números revela cuáles son los productos que están empujando al alza la canasta básica. Según el informe de LCG, los aumentos en el rubro «Verduras» (2.1%) explicaron por sí solos el 36% de la suba semanal total de alimentos y bebidas. Le siguieron en importancia los aceites, con un incremento del 1.9%. Otros rubros que mostraron alzas fueron los productos lácteos y huevos (0.9%) y las carnes (0.5%).
El reporte de Eco Go confirma esta tendencia, aunque con porcentajes más elevados para algunos ítems: las verduras frescas y congeladas subieron alrededor de un 7%, mientras que los aceites y grasas aumentaron un 3.75% y la papa un 3% en la misma semana.
Un escenario de moderación frágil para la inflación general
A pesar de esta aceleración en alimentos, las consultoras proyectan una inflación general moderada para enero, que se ubicaría en torno al 2.3% o 2.4% mensual. Este dato preliminar se explica porque, mientras algunos productos básicos suben con fuerza, otros rubros como bebidas y lácteos restan presión al índice general.
El contexto es de una desaceleración general, pero con un piso persistente. La inflación promedio de los alimentos en las últimas cuatro semanas se mantiene en un 1.1% mensual, su nivel más bajo desde septiembre, lo que marca una tendencia a la baja en la velocidad de los aumentos. Sin embargo, el hecho de que productos de primera necesidad como las verduras sigan teniendo incrementos tan significativos complica el panorama para los sectores de menores ingresos y demuestra que el camino para domar la inflación aún es largo y está lleno de obstáculos.




