Othar anunció que no se entregarán más lotes sin servicios.
En un discurso marcado por la firmeza y la necesidad de un reordenamiento urbano definitivo, el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, inauguró el período de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante. Con la tragedia del Cerro Hermite como punto de inflexión, el jefe comunal delineó una nueva hoja de ruta para la Secretaría de Desarrollo Territorial, centrada en tres ejes que buscan terminar con la precariedad habitacional y el desorden en la ocupación del suelo público.
La máxima prioridad establecida por el mandatario local es la garantía de infraestructura previa a cualquier adjudicación. Según El Comodorense, Macharashvili fue tajante al sentenciar: «Esta gestión tomó la determinación: no se entregan nunca más un lote sin servicios básicos». El plan exige que cada terreno cuente con agua, energía, mensuras registradas y, en la medida de lo posible, red de cloacas, evitando así que soluciones urgentes se conviertan en problemas estructurales para el futuro de las familias comodorenses.
Control territorial y fin de las ocupaciones irregulares
El segundo pilar de la gestión será el ejercicio estricto del poder de policía sobre el dominio público fiscal. El intendente advirtió que no se permitirán nuevos asentamientos ilegales ni ocupaciones fuera de la norma, bajo el argumento de que la necesidad habitacional no debe ser una excusa para el caos urbano. Macharashvili enfatizó que el Estado tiene la obligación de controlar la tierra pública para garantizar una urbanización segura y planificada.
En este sentido, los estudios de suelo y los análisis técnicos se volverán requisitos exhaustivos tanto para los desarrollos públicos como para los emprendimientos privados. El objetivo es que la prevención pase de ser una intención a una política de Estado consolidada, evitando que se repitan catástrofes derivadas de construcciones en zonas de riesgo o sin la factibilidad técnica correspondiente.
Respuesta habitacional tras la catástrofe del Cerro Hermite
Como tercer eje, el Ejecutivo municipal trabajará codo a codo con el Concejo Deliberante para revisar y actualizar las normas de planeamiento urbano, las cuales han quedado insuficientes o demasiado flexibles ante la realidad actual. Esta reorganización del sistema surge como una respuesta directa a lo ocurrido en el Cerro Hermite, buscando fortalecer los controles institucionales y corregir prácticas administrativas del pasado.
Finalmente, Macharashvili anunció una respuesta concreta para los damnificados: la próxima semana ingresará al cuerpo legislativo el contrato para la compra de 50 viviendas destinadas a las familias afectadas por la catástrofe del cerro. Estas unidades se sumarán a las 532 que adquirirá el Gobierno de la Provincia, conformando un bloque de soluciones habitacionales que el intendente calificó como una «respuesta real y no un anuncio más» ante la emergencia.




