Nahuel Gallo regresó al país: el emotivo primer pedido del gendarme.
Tras 448 días de incertidumbre y cautiverio en Venezuela, el cabo de Gendarmería Nacional, Nahuel Gallo, pisó finalmente suelo argentino en la madrugada del 2 de marzo de 2026. Su arribo al Aeropuerto Internacional de Ezeiza se produjo en un avión privado gestionado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), marcando el fin de una prolongada separación de 14 meses que mantuvo en vilo a su familia y a la opinión pública.
El operativo de recepción contó con la presencia de figuras de alto peso político y afectivo. Según Aire Digital, el gendarme, que vestía su uniforme oficial y mostraba signos de agotamiento, fue recibido por su esposa, María Alexandra Gómez, su pequeño hijo, el canciller Pablo Quirno, la senadora Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Pese a la gran expectativa mediática, Gallo optó por el silencio, refugiándose inmediatamente en el seno familiar.
Un asado para recuperar la identidad y el afecto
Una vez lejos de las cámaras y del protocolo oficial, el primer pedido de Nahuel Gallo fue una síntesis de su añoranza por la patria y sus costumbres: solicitó comer un tradicional asado argentino. Su esposa, María Alexandra, fue la encargada de relatar este gesto a través de sus redes sociales, compartiendo la intimidad de la primera noche juntos después de tanto tiempo de angustia. «Nahuel pidió algo que extrañaba con todo su corazón: carne asada argentina», escribió en una emotiva publicación.
El encuentro, aunque festivo por el regreso, no ocultó las huellas del proceso vivido. La familia destacó que estos 448 días no fueron una espera común, sino un periodo desgastante en el que, según denunciaron, se le habría negado atención médica sistemáticamente. El regreso a la mesa familiar con una comida típica representa, para el cabo oriundo de Catamarca, el primer paso en un largo camino de revinculación y sanación.
Salud y justicia: los pasos a seguir tras el cautiverio
A pesar de la alegría por el reencuentro, el entorno de Gallo dejó en claro que la situación no quedará en el olvido. María Alexandra Gómez enfatizó que el gendarme necesita iniciar un «proceso de recuperación» antes de estar en condiciones de brindar declaraciones públicas o enfrentar la exposición mediática. La prioridad absoluta en este momento es su bienestar físico y psicológico tras 14 meses de privación de la libertad en condiciones complejas.
No obstante, la familia ya anticipó que buscarán instancias legales por lo ocurrido en el país caribeño. «Cuando él lo considere prudente y esté listo para compartir su historia, vamos a denunciar esos crímenes de lesa humanidad y exigir justicia», sentenció Gómez. Por el momento, el cabo Gallo permanecerá bajo cuidado médico y familiar, mientras el arco político debate las aristas del acuerdo que permitió su liberación y retorno definitivo a la Argentina.




