Argentina: eliminan la obligatoriedad de dos materias en las escuelas.
A pocas semanas de comenzar el ciclo lectivo 2026, el Gobierno nacional ha oficializado una reforma estructural que altera los contenidos indispensables en las aulas argentinas. A través de un nuevo decreto, el Poder Ejecutivo ha decidido poner fin a la imposición nacional de ciertas áreas pedagógicas, argumentando la necesidad de descentralizar las decisiones y optimizar los recursos estatales.
Esta medida no solo redefine la currícula escolar, sino que traslada la potestad de estas enseñanzas a las provincias, rompiendo con un esquema de uniformidad que regía en todo el territorio desde hace más de una década.
Los alcances del Decreto 436/2025 y la autonomía provincial
La reforma se cristalizó mediante la publicación del Decreto 436/2025, el cual deroga artículos específicos de leyes nacionales que sostenían talleres y contenidos transversales en los tres niveles educativos. Según iProfesional, el cambio apunta a reducir la carga de contenidos impuestos desde el Estado Nacional y otorgar a cada jurisdicción la libertad de decidir sobre sus propios planes de estudio.
Bajo este nuevo paradigma, el Ministerio de Educación de la Nación deja de ser el ente rector de estos espacios, delegando la facultad de su implementación exclusivamente a los gobiernos provinciales y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Educación Vial y prevención de violencia de género: las áreas afectadas
La primera gran modificación recae sobre la Educación Vial. Con la derogación de los artículos 5° y 6° de la Ley 27.214, las instituciones ya no están obligadas a dictar formaciones sobre normas de tránsito y seguridad en la vía pública como parte de un programa nacional unificado.
El Gobierno fundamentó esta quita señalando que estructuras como el Observatorio de la Educación Vial «nunca llegaron a funcionar plenamente», considerando que existía una superposición de funciones con el Consejo Federal de Seguridad Vial que resultaba ineficiente.
Por otro lado, la segunda área que pierde su obligatoriedad es la de Prevención y Erradicación de la Violencia de Género. El decreto eliminó el artículo 3° de la Ley 27.234, que imponía la realización de la jornada anual obligatoria «Educar en Igualdad». Este espacio de concientización buscaba promover relaciones de equidad y prevenir la violencia de género en escuelas primarias, secundarias y terciarias.
En sus fundamentos, el Ejecutivo sostuvo que no corresponde a la Nación organizar estos talleres, remarcando que se busca evitar estructuras «sobredimensionadas» y garantizar la transparencia administrativa.
Un sistema educativo con criterios regionales
Este giro en la política educativa implica que, a partir del ciclo lectivo 2026, la formación de un estudiante dependerá directamente de su ubicación geográfica. Al desaparecer la exigencia nacional, una provincia puede optar por sostener los talleres de seguridad vial si los considera prioritarios, mientras que otra podría eliminarlos de su diseño curricular de forma inmediata.
Esta flexibilidad pedagógica es defendida por el Gobierno como un avance hacia un esquema menos dependiente de los lineamientos centrales, aunque ya ha despertado un intenso debate entre gremios docentes y especialistas sobre la posible pérdida de derechos y contenidos transversales fundamentales.




