En una noche calurosa de verano, el presidente Javier Milei transformó una simple caminata por la calle Güemes de Mar del Plata en un masivo acto político.
Atrapado por una marea de simpatizantes, el mandatario improvisó un discurso desde la caja de una camioneta, anunciando dos pilares de su agenda inmediata: endurecer el sistema penal y aliviar la carga impositiva.
Según Noticias Argentinas, detalla cómo el «Tour de la Gratitud» se volvió un fenómeno de convocatoria espontánea, obligando al Presidente a cambiar sus planes sobre la marcha.
Un acto multitudinario y un vehículo que «no se podía mover»
Lo planificado como un saludo protocolar en una zona comercial se desbordó rápidamente. La caravana presidencial, que incluía a la secretaria general Karina Milei y al ministro del Interior Diego Santilli, quedó literalmente inmovilizada por la gente. Frente a la imposibilidad de avanzar, Milei tomó un megáfono y se subió a la parte trasera de la camioneta, desde donde agradeció el apoyo electoral que fue crucial, según sus palabras, para la «reconstrucción en la provincia de Buenos Aires» tras los resultados de septiembre.
Los anuncios clave: seguridad y economía en la mira
Desde esa tribuna improvisada, el Presidente delineó los próximos pasos de su gestión. En materia de seguridad, confirmó el envío al Congreso de un proyecto para bajar la edad de imputabilidad, bajo la consigna «delito de adulto, pena de adulto», acompañado de un incremento general de las penas.
En el plano económico, prometió una Reforma Tributaria destinada a reducir la presión fiscal. «Cada día baje la presión fiscal y seamos más libres», afirmó, reforzando el mensaje liberal de su gobierno. Además, ratificó el «déficit cero» como política de Estado y celebró los avances legislativos de la Ley de Inocencia Fiscal, la Ley de Glaciares y la Modernización Laboral.
De la calle al festival: una agenda política intensa
La visita a Mar del Plata marca el retorno de Milei a la agenda local después de su participación en el Foro de Davos. Este acto callejero funcionó como un prólogo de alto impacto para las sesiones extraordinarias del Congreso, previstas para el 2 de febrero. Pero su actividad en la ciudad no terminó allí. Su agenda continuó al día siguiente como figura principal de «La Derecha Fest», un evento convocado como «la celebración más antizurda del mundo», donde compartió escena con referentes ideológicos afines.
El Presidente cerró su intervención con una promesa contundente sobre los tiempos de su gestión, asegurando que «todas las promesas que hicimos en campaña van a estar cumplidas antes de mitad de año».




