La Patagonia atraviesa una de las crisis ambientales más graves de los últimos años
Los incendios forestales ya consumieron más de 220 mil hectáreas en distintas provincias del sur argentino, generando un fuerte impacto ecológico, productivo y social. Frente a este escenario, los gobernadores de la región reclamaron al Congreso Nacional la declaración de la Emergencia Ígnea para agilizar recursos y reforzar la respuesta ante el fuego, según canal12web.
Más de 220 mil hectáreas afectadas en el sur del país
Según datos oficiales difundidos por los gobiernos provinciales, el fuego avanzó con especial fuerza en La Pampa, donde se registraron alrededor de 168 mil hectáreas arrasadas. En Chubut, los incendios ya afectaron más de 45 mil hectáreas, principalmente en zonas cordilleranas, mientras que en Río Negro se contabilizan unas 10 mil hectáreas quemadas.
A estas cifras se suman unas 6 mil hectáreas en Neuquén y cerca de 700 hectáreas en Santa Cruz. En conjunto, la superficie dañada equivale a unas veinte veces la extensión de la Ciudad de Buenos Aires, con pérdidas incalculables para los ecosistemas patagónicos.
Gobernadores reclaman la Emergencia Ígnea
Ante la magnitud del desastre, los gobernadores patagónicos mantuvieron un encuentro virtual para analizar la situación y solicitar al Congreso la declaración de la Emergencia Ígnea. El objetivo es reducir trabas administrativas y acelerar la llegada de fondos y equipamiento para el combate del fuego y la prevención.
El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, advirtió que los incendios “no reconocen límites provinciales ni jurisdicciones” y destacó que actualmente trabajan en la región brigadistas de casi todas las provincias argentinas, junto a recursos de la Ciudad de Buenos Aires, la Agencia Federal de Emergencias e incluso equipos provenientes de Chile.
Un operativo millonario y recursos al límite
El despliegue para enfrentar los incendios tiene un costo muy elevado. Solo en Chubut y Río Negro, el gasto en medios aéreos, logística y combustible ya supera los 7 mil millones de pesos, financiados en gran parte con recursos provinciales. A pesar del esfuerzo, las autoridades reconocen que los medios resultan insuficientes frente a la extensión y la intensidad de los focos activos.
Desde las provincias también se remarcó la necesidad de contar con herramientas legales excepcionales para actuar con mayor rapidez y de endurecer sanciones ante conductas humanas que incrementan el riesgo de incendios en áreas naturales.
Mientras continúan las tareas de combate y contención, la Patagonia enfrenta un escenario crítico que vuelve a poner en agenda la urgencia de políticas de prevención, inversión sostenida y coordinación federal para proteger uno de los patrimonios naturales más valiosos del país.




