En una jornada de mercados mixtos, el indicador de confianza más esperado volvió a enviar una señal positiva: el riesgo país cedió un 2% y se consolidó en 484 puntos, un valor que no se veía desde principios de 2018.
Este descenso acumula una caída del 15% en los últimos seis días, marcando un piso de estabilidad en medio de una rueda de renta variable con ajustes moderados.
Según Noticias Argentinas, el repunte de los bonos globales contrastó con una ligera caída del índice accionario S&P Merval.
La baja sostenida del riesgo país, que mide el sobrecosto que paga Argentina para financiarse en relación a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, es la gran noticia macroeconómica de la semana. Su consolidación por debajo de los 500 puntos refuerza la narrativa de un país que, lentamente, recupera credibilidad ante los ojos de los inversores internacionales.
Un mercado de bonos en plena efervescencia y optimismo
Mientras el riesgo país seguía su senda bajista, el mercado de deuda en dólares mostró un rendimiento robusto. Los bonos globales subieron hasta un 1,3%, continuando con la tendencia alcista que llevan en lo que va del mes. Este buen momento para las colocaciones de deuda no se limita al gobierno nacional. Las provincias están encontrando una ventana de oportunidad excepcional en los mercados internacionales.
La prueba más reciente y contundente fue la exitosa emisión de la Provincia de Córdoba, que colocó u$s800 millones a un rendimiento del 8,95%, con una demanda que duplicó la oferta, alcanzando cerca de u$s1.600 millones. La operación, realizada bajo ley de Nueva York y con fuerte participación de inversores internacionales, se suma a las colocaciones recientes de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe. Los fondos se destinarán a infraestructura y a recomprar deuda para «suavizar el perfil de vencimientos».
La renta variable toma un respiro con caídas moderadas
Frente al ímpetu de la renta fija, el panorama en la bolsa local fue más moderado. El índice S&P Merval retrocedió un 0,4%, cerrándose en los 3.230.714 puntos, tras haber llegado a subir un 1,4% durante la jornada. En dólares, el cierre fue prácticamente plano. Los analistas atribuyen este movimiento a una «toma de ganancias generalizada», especialmente en los papeles que también operan como ADRs en Nueva York, ante una mayor cautela de los inversores.
Las mayores caídas se observaron en el sector energético y servicios, con Transener (-4,4%), Edenor (-2,9%) y Cresud (-3,1%) a la cabeza de las bajas. En el mercado de ADRs, el banco BBVA fue el que más retrocedió (-3,6%), seguido por las mismas Cresud y Edenor. Estas correcciones, después de fuertes subas previas, son consideradas por los operadores como ajustes técnicos saludables dentro de una tendencia de mediano plazo que sigue siendo alcista.
Un escenario de dos velocidades que confirma una tendencia
La sesión del miércoles reflejó un mercado que opera con dos velocidades claras. Por un lado, la renta fija en dólares continúa su rally, impulsada por la mejora en el perfil de riesgo, las expectativas de reformas y la búsqueda de rendimiento por parte de inversores que empiezan a ver a Argentina como una oportunidad de alto retorno con riesgo controlado.
Por el otro, la renta variable toma un pequeño respiro, en un movimiento que no preocupa a los analistas y que se interpreta como una pausa luego de una carrera alcista sostenida. Lo crucial es que ambas patas del mercado se mueven en un contexto donde el indicador principal, el riesgo país, sigue mostrando una mejora estructural y sostenida. Su consolidación por debajo de la barrera psicológica de los 500 puntos es, quizás, la señal más clara de que el viento de cola para los activos argentinos podría mantenerse en el corto plazo.




