River Plate atraviesa días de movimiento interno tras definir la salida a préstamo de Lisandro Bajú, una decisión que no solo busca darle rodaje al juvenil, sino también habilitar una ventana reglamentaria para incorporar un refuerzo más
Según Agencia Noticias Argentinas, el club aprovechará esta oportunidad estratégica para evaluar opciones en un mercado que aún puede ofrecer alternativas interesantes.
La cesión de Bajú y el beneficio reglamentario
El lateral izquierdo de la Reserva, que todavía no debutó en Primera División, será cedido a Montevideo Wanderers hasta fin de año y sin opción de compra. La operación, consensuada entre la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo y el cuerpo técnico de Marcelo Gallardo, se oficializará en los próximos días.
El reglamento permite a los clubes argentinos sumar un refuerzo adicional durante el mes posterior a una venta o préstamo al exterior. En este caso, la salida de Bajú abre una ventana hasta marzo para que River incorpore un jugador más, una posibilidad que el club considera valiosa en esta etapa de la temporada.
Un movimiento pensado para el crecimiento del jugador
Bajú venía siendo una alternativa en la Reserva, pero sin minutos en el plantel profesional. Su préstamo a Uruguay apunta a que gane experiencia en un contexto competitivo, algo que el cuerpo técnico considera fundamental para su desarrollo.
Desde Núñez destacan que este tipo de cesiones no solo favorecen al futbolista, sino que también permiten una gestión más flexible del plantel, especialmente en mercados con pocas oportunidades disponibles.
Gallardo analiza opciones con cautela
El entrenador pretende sumar un refuerzo que pueda adaptarse rápidamente a su idea de juego y aportar soluciones inmediatas. La dirigencia trabaja junto al cuerpo técnico para evaluar alternativas tanto en el plano local como internacional, siempre dentro de un marco económico responsable.
Aunque no trascendieron nombres, en River no descartan actuar rápido si aparece una oportunidad que cumpla con los requisitos deportivos y financieros.
Con la salida de Lisandro Bajú a punto de oficializarse y un cupo liberado, River encara semanas decisivas. La posibilidad de sumar un refuerzo hasta marzo mantiene viva la expectativa en Núñez, en un momento clave para fortalecer el plantel de cara a los desafíos que se aproximan.




