En el marco de la estrategia del Gobierno para conseguir los votos necesarios en el Congreso, el ministro del Interior, Diego Santilli, recibió este martes en Casa Rosada al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto.
La reunión, solicitada por el mandatario pampeano, tuvo como eje central el proyecto de Reforma Laboral que el Ejecutivo planea enviar al parlamento a principios de febrero.
Una reunión clave con posiciones definidas
El encuentro se llevó a cabo a las 15 horas en la sede del Gobierno nacional, lo que resultó llamativo ya que Santilli solía trasladarse a las provincias para este tipo de gestiones. Según anticiparon fuentes cercanas a Ziliotto, el gobernador peronista se mostró abierto a modernizar el sistema laboral, pero expresó reparos concretos sobre el articulado del proyecto oficial.
«No preocupa el tema de una reforma. Seguramente es necesaria, pero hay que ver para qué y cómo. Si la idea es precarizar no estamos de acuerdo», según Noticias Argentinas. Y agregaron: «Será cuestión de ver qué predisposición hay a dialogar y consensuar o si se trata solo de imposiciones».
Otros reclamos sobre la mesa y una agenda cargada para Santilli
Además de la reforma, Ziliotto aprovechó la reunión para reiterar un histórico reclamo provincial: la deuda de la Nación con La Pampa por el déficit previsional, que el gobierno local calcula en 400.000 millones de pesos. La provincia es una de las que no transfirió sus cajas jubilatorias y no recibe pagos mensuales actualizados de la ANSES.
La agenda del ministro Santilli continúa intensa. Este miércoles viajará a Chubut para recorrer, junto al gobernador Ignacio Torres, las zonas afectadas por los incendios forestales. El juevis se reunirá en Mendoza con el mandatario Alfredo Cornejo, un aliado que ya expresó su apoyo a la reforma e incluso pidió que fuera más dura. Para el viernes está prevista una nueva reunión de la mesa política del Gobierno para definir la estrategia legislativa final.
El diálogo con Ziliotto marca el inicio de la fase de negociación concreta por la Reforma Laboral. Mientras el Gobierno busca sumar apoyos entre gobernadores aliados, aunque con diferencias ideológicas, las provincias aprovechan estos espacios para plantear sus demandas históricas de financiamiento. La capacidad del oficialismo para consensuar sin ceder en sus ejes centrales será clave para el destino del proyecto.




