La llegada de las primeras lluvias desde el inicio de los incendios forestales generó un respiro largamente esperado en la Comarca Andina
Vecinos, brigadistas y voluntarios recibieron con alivio las precipitaciones registradas este domingo, en medio de uno de los escenarios más complejos que atraviesa la región en los últimos años.
Precipitaciones que cambian el escenario climático
Desde distintos puntos de la zona, como Rincón de Lobos, vecinos compartieron imágenes que muestran la caída de agua sobre áreas afectadas por el fuego. Aunque se trata de lluvias leves, el fenómeno representa un giro clave en las condiciones meteorológicas, tras jornadas marcadas por el calor extremo, el humo y el viento.
El Servicio Meteorológico Nacional había anticipado este cambio, que finalmente se concretó mientras el foco principal del incendio continúa activo en Puerto Patriada. Según Radio3, estas precipitaciones podrían contribuir a frenar el avance de las llamas y mejorar el trabajo en terreno.
Un operativo que no se detiene en la región
Pese al alivio que trajo la lluvia, el operativo contra el fuego sigue en marcha. Más de 560 personas trabajan de forma coordinada en la emergencia, en un despliegue interjurisdiccional que involucra brigadistas forestales, voluntarios, medios aéreos y personal de apoyo de Chubut, otras provincias y Nación.
Las tareas continúan siendo intensas y demandantes, pero el cambio en el clima permitió renovar energías y fortalecer las expectativas de control del incendio.
Esperanza y cautela en la comunidad andina
El panorama sigue siendo delicado, aunque la lluvia aportó un respiro tanto operativo como anímico para toda la Comarca Andina. La comunidad mantiene la esperanza de que las precipitaciones se extiendan en el tiempo y ayuden a devolver la calma a una de las regiones más valiosas de la Patagonia argentina.




