En medio de la creciente preocupación por los incendios forestales en la Patagonia, un hallazgo ocurrido en un sendero muy concurrido de El Bolsón encendió señales de alarma
Una pareja de turistas encontró un bidón con nafta oculto detrás de un árbol, en una zona de vegetación seca y alto tránsito de visitantes, lo que generó temor ante un posible foco intencional.
Un hallazgo inquietante en camino al Cajón del Azul
El episodio tuvo lugar mientras los excursionistas caminaban hacia el Cajón del Azul, uno de los destinos más visitados de la comarca andina. Según relataron, el bidón estaba escondido de manera deliberada y expuesto al sol, una combinación sumamente peligrosa dadas las condiciones climáticas y el contexto de riesgo extremo por incendios.
Con cautela, decidieron abrir el recipiente de forma controlada para liberar los gases acumulados y disminuir la posibilidad de combustión accidental. La decisión fue tomada ante la ausencia inmediata de personal de control en el lugar.
El contacto con la Policía y la falta de un procedimiento claro
Tras continuar la caminata, la pareja se cruzó con un efectivo policial que patrullaba la zona en cuatriciclo. Allí informaron lo sucedido y señalaron el punto exacto donde se encontraba el bidón con combustible. Sin embargo, de acuerdo a su testimonio, el agente respondió de manera escueta y no solicitó datos personales ni realizó una denuncia formal.
Ante esa situación, los turistas optaron por documentar el hecho y pidieron al efectivo que enviara un mensaje con un video como constancia, lo que generó aún más inquietud por la falta de un protocolo visible frente a un elemento potencialmente ligado a un delito ambiental. La información fue difundida públicamente y, según Radio3, generó preocupación en la comunidad local.
Vidrios rotos y un riesgo adicional en los senderos
Durante la misma recorrida, los excursionistas detectaron botellas de vidrio rotas a lo largo del sendero. Advirtieron que estos restos pueden provocar incendios a través del denominado “efecto lupa”, especialmente en jornadas de altas temperaturas y vegetación seca.
Por este motivo, decidieron dar a conocer lo ocurrido para alertar tanto a la comunidad como a las autoridades sobre el peligro latente en uno de los circuitos más transitados de la región andina y reforzar la necesidad de prevención y controles.




