Emergencia en Cholila: dos megaincendios rodean y amenazan al pueblo.
La localidad de Cholila se encuentra en un estado de vulnerabilidad extrema este lunes 26 de enero. Tras casi dos años de sequía ininterrumpida, el ecosistema cordillerano se ha convertido en un polvorín que alimenta dos focos ígneos descontrolados. La combinación de temperaturas sofocantes y la rotación errática del viento ha generado un escenario donde las llamas avanzan de forma impredecible, desafiando los esfuerzos humanos por contener un desastre ambiental que ya es histórico en la región.
Frentes descontrolados y más de 35.000 hectáreas afectadas
La magnitud del siniestro es devastadora: el fuego ya ha consumido más de 35.000 hectáreas en la provincia, impactando severamente al Parque Nacional Los Alerces y las áreas perimetrales de Cholila. Actualmente, la mayor preocupación se centra en dos frentes principales que cercan la zona urbana, avanzando con voracidad hacia Villa Lago Rivadavia y el acceso por la Naciente del Blanco.
Según Cholila Online, las fajas cortafuegos realizadas por los combatientes durante horas quedan obsoletas en cuestión de segundos cuando las ráfagas cambian de dirección, lo que obliga a rediseñar la estrategia de defensa minuto a minuto.
Operativo de combate y estado de las rutas
En Chubut operan más de 500 brigadistas que constituyen la primera línea de defensa contra el fuego. Sin embargo, las condiciones climáticas han boicoteado gran parte del apoyo logístico; ráfagas superiores a los 50 km/h impiden, por momentos, la operación segura de los medios aéreos y fuerzan el repliegue del personal terrestre para resguardar sus vidas.
Respecto a la conectividad, la Ruta Provincial 71 fue rehabilitada tras un corte preventivo, aunque las autoridades solicitan transitar con extrema precaución debido a la baja visibilidad por humo y el constante movimiento de camiones de emergencia.
Evacuaciones y la esperanza puesta en el pronóstico
La cercanía de las llamas a las estructuras habitacionales ha derivado en evacuaciones preventivas en sectores rurales y en Villa Lago Rivadavia, donde el riesgo de interfase es máximo. La comunidad permanece en vilo, observando cómo el combustible vegetal disponible facilita que las llamas alcancen alturas y velocidades aterradoras. El Comité de Emergencia aguarda con urgencia el miércoles 28 de enero, fecha para la cual se pronostican lluvias que podrían brindar el alivio necesario para que los equipos de control logren finalmente doblegar el avance del fuego.




