El escenario geopolítico en Medio Oriente se tensa tras las masivas protestas que sacuden a Irán
En este contexto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su firme postura frente a la represión que sufre la población civil, asegurando que su administración monitorea de cerca los eventos y no descarta una intervención si la violencia escala.
Un mensaje de apoyo a las protestas por la libertad
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense destacó que el pueblo iraní está «buscando la libertad como nunca antes». Según informó el medio C5N, Trump enfatizó que la Casa Blanca se encuentra preparada para actuar en favor de la paz si la situación lo requiere. Este respaldo llega en un momento crítico, donde las manifestaciones iniciadas en el Gran Bazar de Teherán se han extendido por todo el país debido a la crisis económica y la devaluación del rial.
El conflicto ha tomado dimensiones trágicas; la represión estatal por parte del gobierno de Alí Jamenei ya se habría cobrado cerca de 200 víctimas fatales. Ante esta situación, Trump fue tajante durante una reciente conferencia: “He declarado con firmeza que si empiezan a matar gente como lo han hecho en el pasado, intervendremos”.
Tensión diplomática y apagón informativo en Irán
La respuesta de la República Islámica no se hizo esperar. El ayatolá Jamenei acusó a Estados Unidos e Israel de ser los instigadores de la agitación social, catalogando a los manifestantes como «mercenarios extranjeros». En un intento por sofocar la organización de las marchas y la difusión de imágenes de la represión, el gobierno iraní ejecutó un apagón digital masivo, dejando sin conexión de internet y telefonía a vastas zonas del territorio.
Mientras organismos internacionales como Human Rights Watch denuncian el uso excesivo de la fuerza, el movimiento opositor ha ganado un nuevo impulso político tras el llamado de figuras en el exilio. La advertencia de Washington añade una presión internacional sin precedentes sobre Teherán, en una jornada donde la unidad del régimen se ve desafiada por el clamor popular en las calles.




