Venezuela: liberan al chofer de la Embajada Argentina tras un mes preso.
Tras semanas de incertidumbre y gestiones diplomáticas en las sombras, este miércoles se confirmó la liberación de Marino Antonio Mendoza Fuentes. El empleado local de la delegación diplomática argentina en Caracas se encontraba detenido desde el pasado 12 de diciembre, en un contexto de extrema tensión política entre ambos países. Aunque la noticia trajo alivio a su entorno cercano, el hermetismo sigue siendo absoluto y aún no se han difundido imágenes del trabajador tras su salida de prisión.
El calvario de Mendoza Fuentes en El Helicoide
Mendoza Fuentes, quien cumplió 40 años durante su encierro, estuvo recluido en el centro de detención El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Sobre él pesaban graves acusaciones, incluyendo cargos de terrorismo, a pesar de que su familia y exjefes diplomáticos siempre defendieron su inocencia y su trayectoria impecable como trabajador del Estado argentino. Según Clarín, el pedido desesperado de su madre y su pareja fue clave para visibilizar un caso que la Cancillería argentina seguía con atención desde el rechazo inicial a su aprehensión.
Un empleado de confianza para la diplomacia nacional
La figura de Marino es sumamente respetada dentro del cuerpo diplomático que pasó por Caracas. A lo largo de los años, prestó servicios para gestiones de diversos signos políticos, asistiendo a figuras como Eduardo Porretti, Oscar Laborde y Gabriel Volpi. Su detención en el barrio de La Pastora ocurrió apenas días después de la captura del gendarme Nahuel Gallo, lo que encendió las alarmas sobre una posible persecución sistemática contra personas vinculadas a la representación argentina.
La situación de los argentinos que permanecen detenidos
Pese a esta liberación, el panorama para otros ciudadanos vinculados a la Argentina en territorio venezolano sigue siendo complejo. Mientras que el gobierno de Javier Milei mantiene un silencio cauteloso sobre esta última novedad informada por la familia, todavía permanecen tras las rejas el gendarme Gallo en la prisión de El Rodeo, el empresario Roberto Baldo y el abogado Germán Giuliani. También preocupa el estado de salud de Gustavo Gabriel Rivara, quien, de acuerdo con denuncias de activistas, atraviesa un momento delicado en su integridad física y mental.




