En Davos, el presidente de Estados Unidos descartó una acción militar por Groenlandia, pero reclamó negociaciones inmediatas y cuestionó a Europa
En una intervención que captó la atención de los líderes globales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en el Foro Económico Mundial de Davos que no utilizará la fuerza para intentar hacerse con Groenlandia, aunque volvió a insistir en la importancia de negociar sobre el futuro de la isla ártica. Según lo divulgado por Agencia Noticias Argentinas, el mandatario también dirigió duras críticas a Europa y a la alianza occidental.
Rechazo explícito al uso de fuerza
Durante su discurso en la localidad suiza, Trump fue enfático al afirmar que no recurrirá a medios militares para obtener el control de Groenlandia ni planea iniciar un conflicto con sus aliados europeos. “No tengo por qué recurrir a la fuerza. No quiero recurrir a la fuerza. No recurriré a la fuerza”, afirmó ante líderes políticos y empresariales presentes en el encuentro.
A pesar de descartar la violencia, el presidente estadounidense reafirmó su interés en conversar de inmediato sobre la posible adquisición del territorio, argumentando que Estados Unidos está mejor posicionado para garantizar su seguridad y desarrollo.
Advertencias y tensiones con Europa
Aunque Trump evitó la confrontación militar, no ahorró palabras para criticar a los países europeos, cuestionando su dirección política y económica. Señaló que Estados Unidos ha cargado con gran parte del peso de la defensa colectiva y sugirió que los europeos deberían replantear sus prioridades y enfoques, especialmente en temas de gasto público y políticas ambientales.
El pedido de “negociaciones inmediatas” para discutir la transferencia de Groenlandia fue acompañado por una advertencia implícita: la decisión que tomen Dinamarca y sus aliados podría tener consecuencias para las relaciones futuras si optan por rechazar la propuesta, generando inquietud en los círculos diplomáticos sobre el impacto en la OTAN y la cooperación transatlántica.
Contexto estratégico y geopolítico
Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía danesa, ha cobrado relevancia por su ubicación estratégica en el Ártico y por los intereses geopolíticos de grandes potencias. Trump defendió la idea de que Estados Unidos podría aportar mayor seguridad y desarrollo al territorio, aunque su planteo ha sido rechazado por dirigentes groenlandeses y europeos que defienden la soberanía del pueblo groenlandés.
El debate sobre el control y la influencia en Groenlandia ha generado ya reacciones políticas en varios países, mientras que expertos advierten que este planteo puede tensar aún más las relaciones entre Washington y sus aliados históricos.
El discurso de Donald Trump en Davos dejó claro su rechazo al uso de la fuerza en la disputa por Groenlandia, pero reavivó las discusiones sobre poder, seguridad y cooperación entre Estados Unidos y Europa. Las negociaciones y las reacciones diplomáticas seguirán siendo observadas con atención en los próximos días, en un escenario donde la política global se encuentra en constante cambio.




