Mientras el presidente Javier Milei lidera la agenda argentina en el Foro Económico Mundial, el jefe de Gabinete Manuel Adorni concentra el poder interno en Casa Rosada con una ronda de reuniones clave con ministros.
Con el presidente Javier Milei en Suiza participando del Foro Económico Mundial en Davos, el centro de poder ejecutivo en Buenos Aires recae en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según Noticias Argentinas, Adorni ha iniciado una ronda de reuniones individuales con los ministros del Gabinete nacional, una tarea que busca consolidar su rol de coordinador y, al mismo tiempo, neutralizar las tensiones políticas internas, particularmente con la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La estrategia de Adorni para coordinar la gestión
La agenda de reuniones del jefe de Gabinete es intensa y metódica. Este miércoles 21 de enero, Adorni tiene previsto reunirse con Mario Lugones, ministro de Salud, y con Carlos Presti, titular de Defensa. Estos encuentros se suman a los ya realizados el martes con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y con el ministro del Interior, Diego Santilli.
El lunes, en la previa inmediata al viaje presidencial a Davos, Adorni ya había comenzado su ronda con reuniones de alto nivel con Pablo Quirno (Canciller), Luis Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado). Este ciclo de encuentros individuales, que Adorni había iniciado tras asumir en noviembre pero que debió suspender por el receso de verano, tiene un objetivo claro: centralizar la coordinación de la gestión en su figura mientras el Presidente está fuera del país.
El trasfondo político: tensión con la vicepresidencia
Más allá de la coordinación administrativa, estas reuniones tienen un fuerte componente político. Según las fuentes consultadas por Noticias Argentinas, Adorni habría recibido del presidente Milei la orden expresa de reforzar su control sobre la gestión ejecutiva. Esta instrucción se enmarca en el complejo y cada vez más distante vínculo que el mandatario mantiene con su compañera de fórmula, la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La tensión entre el Poder Ejecutivo y la vicepresidenta, quien también preside el Senado, ha sido un tema recurrente en los últimos meses. Al concentrar la coordinación ministerial en Adorni, Milei busca asegurar que la línea política y administrativa de su gobierno no sufra desvíos ni interferencias durante su ausencia, consolidando a su jefe de Gabinete como el principal operador político interno.
Una presencia estratégica en Casa Rosada
Originalmente, existían planes para que Adorni acompañara al presidente Milei en su viaje a Davos. Sin embargo, el jefe de Gabinete decidió suspender su participación en el foro internacional para permanecer en Buenos Aires. Su prioridad, según se informó, es monitorear de cerca la administración y ordenar el área que lidera, aplicando los principios de austeridad y eficiencia que caracterizan a la gestión.
En ese sentido, Adorni ya ha implementado medidas como la limitación de la flota de autos para el personal y recortes en viáticos y pasajes para los viajes de funcionarios, en línea con la «motosierra» del gasto público que promueve el gobierno. Su presencia en Casa Rosada, mientras el equipo económico y político más cercano a Milei está en Suiza, lo posiciona como el hombre fuerte de la gestión diaria y el garante de la continuidad de la agenda de reformas.




