El aumento sostenido de consultas por cuadros respiratorios encendió las alertas sanitarias por la circulación de la Influenza A (H3N2), conocida popularmente como “supergripe”
Se trata de una cepa que provoca síntomas intensos y que ya registró al menos un caso en Chubut, generando preocupación entre especialistas y autoridades de salud.
Qué es la Influenza A (H3N2) y cómo se contagia
La influenza es una enfermedad respiratoria aguda y altamente contagiosa que afecta principalmente nariz, garganta y pulmones. El subtipo H3N2 se caracteriza por su capacidad de mutación y por generar cuadros más severos que otras variantes del virus.
El contagio se produce a través de:
- Gotitas respiratorias al toser, estornudar o hablar.
- Contacto directo con personas infectadas.
- Superficies contaminadas, al tocarse luego ojos, nariz o boca.
Una persona puede transmitir el virus desde 24 horas antes de presentar síntomas y hasta cinco a siete días después, lo que favorece su rápida propagación.
Síntomas más frecuentes de la supergripe
La H3N2 suele comenzar de manera abrupta. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Fiebre alta, generalmente superior a 38 °C.
- Escalofríos intensos.
- Dolor de cabeza fuerte.
- Dolores musculares y articulares.
- Cansancio extremo.
- Tos seca persistente.
- Dolor de garganta y congestión nasal.
En algunos casos, especialmente en niños, pueden aparecer síntomas digestivos como náuseas, vómitos o diarrea.
Influenza o resfrío: diferencias clave
Aunque suelen confundirse, existen diferencias importantes:
- Inicio: la influenza aparece de forma repentina; el resfrío es gradual.
- Fiebre: alta y frecuente en la gripe; leve o inexistente en el resfrío.
- Dolores corporales: intensos en la influenza; leves en el resfrío.
- Complicaciones: la gripe puede derivar en neumonía o bronquitis; el resfrío rara vez genera cuadros graves.
Reconocer estas diferencias es fundamental para consultar a tiempo.
Tratamiento y cuidados recomendados
No existe un medicamento que elimine el virus, pero sí medidas para aliviar los síntomas:
- Reposo y buena hidratación.
- Uso de analgésicos y antitérmicos bajo indicación médica.
- Evitar la automedicación, especialmente antibióticos.
En pacientes de riesgo o cuadros severos, los médicos pueden indicar antivirales, preferentemente dentro de las primeras 48 horas.
Grupos de riesgo y señales de alarma
Deben extremar cuidados:
- Adultos mayores de 65 años.
- Niños menores de 5 años.
- Embarazadas.
- Personas con enfermedades crónicas o defensas bajas.
Se recomienda acudir de urgencia si hay dificultad para respirar, dolor en el pecho, fiebre persistente o empeoramiento repentino del cuadro.
Prevención: la clave para reducir contagios
La vacunación antigripal es la principal herramienta preventiva. Además, se aconseja:
- Lavado frecuente de manos.
- Ventilación de ambientes.
- Cubrirse al toser o estornudar.
- Uso de barbijo ante síntomas.
De acuerdo con la información dada por el medio Canal12web, la circulación de la influenza H3N2 refuerza la importancia de la prevención y la consulta temprana. Reconocer los síntomas y actuar a tiempo puede evitar complicaciones y proteger a los grupos más vulnerables.




