Brigadistas de Santa Fe: El escudo humano que protege a Cholila.
La solidaridad federal se hace sentir en el corazón de la Patagonia argentina. En medio de un escenario crítico marcado por el avance de las llamas, un contingente de brigadistas provenientes de la provincia de Santa Fe se encuentra desplegado en la localidad de Cholila, Chubut.
El equipo santafesino se ha convertido en una pieza fundamental para contener un incendio que, alimentado por condiciones climáticas adversas, amenaza con seguir devorando el patrimonio natural de la región.
Un despliegue profesional en territorio hostil
El operativo no se limita únicamente al ataque directo contra el fuego, sino que contempla una logística integral diseñada para resistir las jornadas extenuantes en la montaña. Según Aire Digital, el contingente está compuesto por 28 brigadistas especializados, quienes cuentan con el respaldo de equipos de comunicaciones, logística y una médica propia.
Carlos Dolce, director provincial de Gestión de Riesgos del Área Metropolitana Rosario, destacó desde el terreno la importancia de este soporte: “No somos solo brigadistas que combaten el fuego: venimos con un equipo completo porque manejar una situación así requiere muchos recursos humanos y técnicos”, explicó el funcionario, subrayando que la complejidad del relieve cordillerano exige una preparación muy distinta a la del litoral.
El desafío de los focos secundarios y el clima extremo
La lucha en Cholila es una carrera contra el reloj y la naturaleza. Las temperaturas que rozan los 30 grados, la baja humedad y las ráfagas de viento constantes actúan como aceleradores de la tragedia. Los brigadistas centran sus esfuerzos en la apertura de cortafuegos y brechas de contención, pero el mayor peligro reside en los focos secundarios.
“Si no se los atiende a tiempo, pueden arruinar todo el trabajo previo y poner en riesgo la vida de quienes están en el terreno”, advirtió Dolce.
El trabajo se coordina estrechamente con medios aéreos y camionetas 4×4, permitiendo que el personal llegue descansado y seguro a los sectores de mayor riesgo para salvar no solo bosques, sino también viviendas de pobladores locales.
El orgullo de la cooperación federal ante el desastre
A pesar del agotamiento físico que implica trabajar desde el amanecer hasta entrada la noche, el ánimo del equipo santafesino se mantiene firme frente a la devastación. Para los combatientes, ver el bosque consumido es impactante, pero esa sensación se canaliza en operatividad.
“Es desgarrador encontrarse con un paisaje tan hermoso devastado por el fuego, pero transformamos ese dolor en energía para trabajar con más fuerza”, afirmó Dolce.
En Cholila, la bandera de Santa Fe se funde con las de otras provincias como Córdoba, San Juan y San Luis en un esfuerzo colectivo que demuestra que, ante la emergencia ambiental, la respuesta de Argentina debe ser, ante todo, solidaria y federal.




