Los jefes sindicales se congregan en la sede de UPCN para trazar la estrategia de cara a la votación del viernes. Maturano, Cavalieri y Rodríguez, entre los asistentes a la cumbre gremial.
La cúpula de la CGT mantiene desde las 15 horas una reunión de mesa chica en la sede de UPCN para definir nuevas medidas de fuerza contra la reforma laboral, que se debatirá el próximo viernes en el Senado.
Según Noticias Argentinas , el encuentro tiene como anfitrión al jefe de los estatales, Andrés Rodríguez, y reúne a los principales referentes sindicales del país.
Los dueños de la mesa: Maturano, Cavalieri y Rodríguez
Entre los asistentes a la cumbre gremial se destaca la presencia de Omar Maturano, uno de los sectores más duros de la central obrera, y Armando Cavalieri, histórico dirigente del gremio de comercio. La foto de los dirigentes ingresando a la sede de UPCN anticipa una jornada de definiciones políticas de alto voltaje.
La reunión se da en un contexto de máxima tensión, a solo dos días de que el Senado trate la reforma laboral que ya obtuvo media sanción en Diputados con la eliminación del polémico artículo 44 sobre licencias por enfermedad.
¿Qué viene ahora? Paros, movilizaciones y resistencia
Los jefes sindicales evalúan el impacto del paro general del 19 de febrero y analizan los pasos a seguir. Entre las opciones que barajan se encuentran:
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Una nueva medida de fuerza para presionar a los senadores
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Movilizaciones en las provincias clave
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Una campaña de resistencia activa contra lo que consideran una pérdida de derechos laborales
La CGT ya había advertido que «la Argentina se paralizará de punta a punta» si el Gobierno insistía con la reforma. Ahora, con la votación a la vuelta de la esquina, los gremios buscan redoblar la apuesta.
El Senado, en la mira
El oficialismo confía en tener los votos necesarios para sancionar definitivamente la reforma laboral el próximo viernes. Sin embargo, la presión sindical podría inclinar la balanza si logra que algunos senadores dialoguistas se bajen del apoyo.
La reunión de la mesa chica de la CGT es el termómetro de lo que vendrá. Si los gremios deciden un paro para el mismo día de la votación, el conflicto podría escalar a niveles inéditos.




