El e-commerce creció más del 60% y ya domina el 18% del retail argentino.
En un escenario económico complejo, caracterizado por la contracción del consumo masivo y una notable pérdida del poder adquisitivo, el comercio electrónico en Argentina ha logrado erigirse como el sector más resiliente del mercado. Durante el año 2025, el canal online no solo resistió los embates de la inflación, sino que experimentó una expansión sin precedentes, consolidándose como el motor dinámico del comercio minorista nacional. Mientras que las tiendas físicas sufren el estancamiento, el mundo digital acelera su penetración en los hogares argentinos.
Crecimiento real por encima de la inflación
La facturación del sector aumentó más de un 60% interanual durante 2025, un dato que cobra relevancia al observar que no se trata únicamente de un ajuste de precios. Según Zona Norte Hoy, el crecimiento estuvo respaldado por un incremento real en el volumen de operaciones, con un ticket promedio que alcanzó los $143.128. En plataformas como Tiendanube, las transacciones subieron un 30% y la cantidad de productos vendidos escaló un 57%, demostrando que el consumidor argentino ha desplazado definitivamente gran parte de su presupuesto hacia la web.
Actualmente, el comercio electrónico representa el 18% del retail total en Argentina, una cifra que casi duplica el promedio regional de América Latina, que se sitúa por debajo del 10%. Este fenómeno se explica por la búsqueda de eficiencia: el cliente prefiere comparar precios online y aprovechar promociones digitales para mitigar el impacto de los gastos fijos sobre sus ingresos.
Un consumidor estratégico ante la irrupción asiática
El perfil del comprador en 2025 se volvió más planificado y menos impulsivo. Ante la presión económica, los usuarios optaron por armar «carritos» más grandes para diluir los costos de envío y maximizar los descuentos. Además, el mercado local enfrentó el desembarco de gigantes asiáticos como Shein y Temu, que ya capturan cerca del 10% del mercado de plataformas en el país. De hecho, 4 de cada 10 argentinos realizaron compras bajo la modalidad de importación directa durante el último año.
En cuanto a los rubros, la Electrónica lideró las subas con un impresionante 87% de crecimiento, seguida por Alimentos y Bebidas, Hogar y Deco, y el sector de Belleza. Estos datos reflejan que incluso los consumos básicos se están trasladando al entorno digital en busca de mejores condiciones de pago.
Medios de pago y el auge de las transferencias
El financiamiento sigue siendo el corazón del e-commerce, aunque los métodos están cambiando. La tarjeta de crédito, si bien lidera con el 48,8% de las transacciones, ha perdido terreno frente a nuevas alternativas. Las transferencias bancarias ya explican 1 de cada 4 ventas, ganando espacio por su inmediatez y, en muchos casos, por ofrecer descuentos adicionales. Las billeteras virtuales, por su parte, ya representan casi el 10% de las operaciones totales.
A pesar de este éxito, el sector enfrenta desafíos estructurales para 2026. Con salarios registrados que quedaron 2,7 puntos por debajo de la inflación y márgenes de rentabilidad cada vez más ajustados, los emprendedores —que manejan más del 50% de las tiendas online— deberán enfocarse en la eficiencia logística y la fidelización para sostener el crecimiento en un mercado sumamente competitivo.




