El Cartel Jalisco en Argentina: del caso Bobinas Blancas al sicariato.
La reciente confirmación de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, mundialmente conocido como “El Mencho”, ha vuelto a poner bajo la lupa la peligrosidad y el alcance transnacional del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En Argentina, esta organización criminal no es una amenaza abstracta; su presencia quedó documentada a través de una de las operaciones de narcotráfico más importantes de la historia del país, que incluyó el decomiso de toneladas de droga y un doble crimen ejecutado bajo la modalidad de sicariato en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires.
El despliegue logístico: cocaína oculta en rollos de acero
La red delictiva comenzó a desmoronarse en 2017 durante el operativo bautizado como “Bobinas Blancas”. En aquella ocasión, una investigación liderada por la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la PFA y el juzgado federal de Campana detectó un galpón en el Parque Industrial de Bahía Blanca donde se acondicionaban 1376 kilos de cocaína. La sustancia estaba distribuida en 1984 panes multicolores ocultos dentro de ocho enormes bobinas de acero, diseñadas para burlar los controles aduaneros y ser exportadas a España y Canadá.
Además de lo hallado en Bahía Blanca, se incautaron otros 486 kilos de estupefacientes en Luján de Cuyo, Mendoza. Según Infobae, detrás de esta estructura operaba la empresa de fachada Can Trade Connections, la cual recibía financiamiento directo desde México para sostener la logística en territorio argentino. El entonces jefe de la PFA y actual ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, recordó que los responsables de la operación eran oriundos de Jalisco y respondían a la jerarquía de “El Mencho”.
De la cárcel de Ezeiza a la extradición de los cabecillas
En septiembre de 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca condenó a los ciudadanos mexicanos Max Rodríguez Córdova, Jesús Madrigal Vargas y Gilberto Acevedo Villanueva a penas de entre 14 y 15 años de prisión. Los tres fueron considerados coautores del delito de almacenamiento ilegal de estupefacientes agravado. Sin embargo, su estadía en el sistema penitenciario argentino concluyó de forma anticipada cuando fueron expulsados del país en julio de 2025.
Bajo una estricta custodia de Interpol y la Policía Federal, los tres narcos abandonaron la cárcel de Ezeiza para ser trasladados al Aeropuerto de Ezeiza. Su partida marcó el cierre de un capítulo judicial, pero dejó abierta la incógnita sobre los vínculos que aún persisten en la región. Con su salida, también se llevaron detalles fundamentales sobre el funcionamiento interno de la célula del CJNG que logró infiltrarse en diversas provincias argentinas.
Julieta Bonanno: la abogada vinculada a un doble crimen
Uno de los puntos más oscuros de esta trama fue el asesinato de Rodrigo Alexander Naged Ramírez, jefe operativo de la red en Argentina, y su hijo John Naged Aguilar. El doble crimen ocurrió en junio de 2018 en un departamento del barrio porteño de Núñez, donde Naged se recuperaba de un ACV. La figura central de este hecho fue la abogada Julieta Bonanno, quien terminó condenada a prisión perpetua por homicidio doblemente agravado con alevosía.
La investigación determinó que Bonanno entregó a sus clientes al permitir el ingreso de un sicario encapuchado al domicilio. Los detectives sospechan que la orden de ejecución provino de una mujer apodada “La Tía”, con quien la abogada mantenía una relación cercana y quien habría dado las instrucciones desde México. Este caso confirmó que las organizaciones mexicanas no solo trajeron su droga al país, sino también sus métodos más violentos de disciplina interna.




