Juicio Maradona: el neurocirujano defendió la cirugía del «Diez» y la Clínica Olivos admitió que recomendó una clínica de rehabilitación motriz.
Durante la 13ª audiencia del debate oral en San Isidro, el especialista Pablo Rubino argumentó que la operación por el hematoma subdural era impostergable. En tanto, el exdirector del sanatorio reveló que sugirieron trasladar al astro a un centro motriz y no de adicciones.
El nuevo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona sumó declaraciones de alto impacto técnico y corporativo en los Tribunales de San Isidro. Durante la decimotercera jornada del debate —sustanciado ante los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón tras la nulidad del proceso de 2025—, los testimonios médicos de la jornada terminaron aportando argumentos que modifican el escenario de responsabilidad para los principales imputados, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.
El primer testimonio clave de la jornada ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 fue el de Pablo Rubino, el neurocirujano de la Clínica Olivos que intervino quirúrgicamente al astro del fútbol por un hematoma subdural crónico. Su declaración blindó la decisión médica de ir a quirófano a principios de noviembre de 2020.
«Era mejor operar para prevenir y no salir a hacer una cirugía a las apuradas. Consideró que la intervención era necesaria», detallaron fuentes judiciales a la Agencia Noticias Argentinas.
Rubino pormenorizó que Maradona ingresó al sanatorio de Vicente López derivado desde la Clínica Ipensa de La Plata mostrando signos de desorientación. Sin embargo, ratificó que tras evacuar de forma exitosa la acumulación de sangre entre el cerebro y la duramadre, el paciente evolucionó favorablemente, manifestando únicamente «alguna abstinencia» lógica, y recibió el alta médica en buen estado general y sin registrar alertas o «problemas del corazón».
El aval al tratamiento psiquiátrico de Cosachov
La segunda comparecencia de la jornada estuvo a cargo de Ana Marcela Campos Waisman, la médica psiquiatra que la empresa de medicina prepaga Swiss Medical designó en su momento para auditar la medicación que Agustina Cosachov le prescribía a Maradona.
Campos Waisman calificó ante el tribunal como «adecuado» el esquema farmacológico aplicado a la salud mental de «Pelusa». La testigo precisó que las pastillas indicadas no eran contraproducentes y guardaban estricta coherencia con los parámetros arrojados por los análisis toxicológicos de sangre y orina efectuados al exentrenador.
Asimismo, naturalizó el fluido intercambio de consultas que mantenía con la imputada, explicando que entra dentro de la lógica interdisciplinaria que Cosachov la contactara regularmente y se coordinara con el psicólogo Carlos Díaz para evaluar y monitorear la evolución del tratamiento.
La polémica sugerencia de traslado institucional
El tramo más controvertido de la audiencia llegó con la declaración del exdirector médico de la Clínica Olivos, Federico Dimitroff. El directivo ratificó que la sugerencia explícita del establecimiento al momento del alta era derivar a Maradona hacia una clínica de rehabilitación estrictamente motriz —proponiendo específicamente al Instituto ALCLA— y no a una comunidad terapéutica especializada en adicciones al alcohol o estupefacientes.
Esta revelación despertó duras críticas por parte de los representantes querellantes presentes en la sala de audiencias.
«Recomendaron el ALCLA, que no tiene un carajo que ver con el cuadro de base de Maradona. Es un consejo bastante malo el que estaban brindando porque en definitiva nadie quería tratar la salud integral o ellos no advirtieron el verdadero inconveniente del paciente», cuestionaron allegados al expediente.
Pese a la controversia por el destino del traslado, Dimitroff se alineó con lo expuesto previamente por el cirujano Rubino al confirmar que el sanatorio no labró ninguna sugerencia ni interconsulta médica de carácter coronario al momento del egreso. Finalmente, el exdirector aseguró que la familia de Diego estaba al tanto de cada paso logístico y reafirmó que tanto Leopoldo Luque como Agustina Cosachov eran «la voz cantante» del equipo médico tratante.
El debate oral ingresó en un cuarto intermedio y reanudará la recepción de pruebas testimoniales el próximo jueves, donde se continuará evaluando el accionar de los restantes imputados por homicidio simple con dolo eventual: la jefa de cuidados domiciliarios Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería Mariano Perroni.
