El dólar perfora nuevos pisos: la brecha cambiaria se desploma al 4,8%.
El mercado cambiario argentino transita un febrero marcado por una fuerte apreciación del peso. Este lunes, la divisa mayorista continuó su senda bajista al cerrar en $1.370,50, acumulando una caída superior al 5% en lo que va del mes. La abundancia de dólares, impulsada tanto por liquidaciones corporativas como por el regreso masivo de las apuestas al «carry trade», ha llevado a las cotizaciones a sus niveles nominales más bajos desde septiembre del año pasado, otorgándole al Banco Central un margen de maniobra inédito en su esquema de bandas.
El desplome de las cotizaciones y la distancia del techo cambiario
La jornada financiera mostró una oferta privada que superó con creces la demanda, con un volumen de operaciones en el segmento de contado que alcanzó los USD 360,9 millones. Según Infobae, esta presión vendedora alejó al dólar mayorista a casi un 17% del techo de la banda fijada por el Banco Central (establecida hoy en $1.600,66), marcando la mayor distancia de seguridad desde julio de 2025.
En las ventanillas del Banco Nación, el dólar minorista también acompañó la tendencia con una caída que lo dejó en $1.390 para la venta. Por su parte, el dólar MEP perforó la barrera psicológica de los $1.400 por primera vez en meses, reflejando una calma cambiaria que se traslada a todos los segmentos financieros. La brecha entre el mayorista y el «contado con liquidación» se ajustó a un mínimo del 4,8%, un nivel que simplifica la lectura de precios para el comercio exterior.
El regreso del carry trade y la liquidación de deuda corporativa
El fenómeno detrás de esta apreciación no es casual. Economistas y consultoras coinciden en que el diferencial de tasas está incentivando a los inversores a desarmar posiciones en moneda extranjera para capturar rendimientos en pesos. Este proceso, conocido como carry trade, se ve alimentado por un rollover de deuda del Tesoro superior al 100%, lo que empuja al alza las tasas de corto plazo y genera una sobreoferta de divisas en la plaza local.
A esto se suma el flujo constante de dólares provenientes del sector corporativo y provincial. Desde Portfolio Personal Inversiones precisaron que, tras las emisiones de deuda de los últimos meses, aún resta liquidar un remanente importante de colocaciones internacionales. Un ejemplo de este impacto fue la reciente decisión de la provincia de Santa Fe de depositar USD 800 millones obtenidos por su deuda de diciembre, lo que contribuyó a que las reservas brutas del BCRA alcancen los USD 46.261 millones, su nivel más alto desde agosto de 2021.
Riesgos de la apreciación: el factor inflacionario
A pesar del veranito cambiario, algunos analistas advierten sobre los riesgos de una apreciación excesiva del peso en términos reales. Si bien la caída nominal del dólar ayuda a anclar las expectativas, una inflación que todavía corre por encima del ritmo de devaluación podría encarecer a la Argentina frente a sus socios comerciales y competidores regionales.
Por el momento, el Banco Central aprovecha la coyuntura para continuar con su agresiva postura compradora, inyectando liquidez que luego es absorbida por las licitaciones del Tesoro. Esta dinámica de «limpieza» del mercado permite fortalecer las reservas sin generar sobresaltos en los precios, aunque deja planteado el interrogante sobre hasta cuándo podrá sostenerse este equilibrio sin afectar la competitividad de las exportaciones no agrarias.




