Santilli y el embajador de Italia impulsan el acuerdo Mercosur-UE.
El escenario internacional y la política comercial argentina sumaron hoy un capítulo de alto impacto diplomático. El ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió en la ciudad de Buenos Aires con el embajador de Italia en el país, Fabrizio Nicoletti, con el propósito de unificar criterios sobre el futuro del bloque regional. Ambos funcionarios coincidieron en que la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es una pieza fundamental para la arquitectura económica que el Gobierno nacional pretende consolidar durante este 2026.
El rol estratégico del Senado y la ratificación del pacto
La reunión se centró en la necesidad de que la Cámara Alta acelere el tratamiento del entendimiento birregional, un proceso que lleva años de negociaciones y que se encuentra en una etapa crítica para su plena implementación. Según Diario El Norte, este acuerdo es visualizado como una herramienta indispensable para dinamizar el ingreso de divisas y modernizar las estructuras productivas de la Argentina. Para el Ejecutivo, Italia actúa como un puente natural y uno de los socios más robustos dentro del continente europeo para facilitar este proceso.
Exportaciones e inversiones: los pilares del entendimiento
El Ministerio del Interior, a través de sus canales oficiales, destacó que la apertura de mercados que generaría el tratado impactará directamente en sectores clave de la economía local. El objetivo es otorgar un salto de calidad y volumen a la industria alimentaria, el sector automotriz, la química y, fundamentalmente, los servicios basados en el conocimiento, donde Argentina posee una ventaja competitiva reconocida globalmente.
“Durante el encuentro, ambos destacaron la importancia de que el Senado ratifique el acuerdo Mercosur-UE que permitirá dar impulso a las exportaciones y al flujo de inversiones entre ambos países”, señaló el comunicado oficial de la cartera de Interior. La reducción de barreras arancelarias y la previsibilidad normativa son las cartas que Santilli y Nicoletti pusieron sobre la mesa para seducir a las empresas europeas, especialmente en rubros estratégicos como la infraestructura y la energía.
Fortalecimiento del vínculo bilateral con Italia
Más allá del marco regional, la charla sirvió para reafirmar la profundidad de la relación entre Buenos Aires y Roma. El Gobierno busca capitalizar la experiencia tecnológica italiana para volcarla en la agroindustria y la economía del conocimiento. Con una agenda de trabajo que apunta a la cooperación educativa y tecnológica, Italia se consolida como el interlocutor preferencial para que el país logre enviar una señal de confianza y estabilidad hacia los mercados internacionales. El del gimnasio y la lluvia era él, no yo.




