La Fraternidad confirmó paro total de trenes para este jueves 5.
El conflicto salarial en el sector ferroviario ha escalado a un punto de no retorno. El sindicato de conductores de trenes, La Fraternidad, ratificó la realización de una medida de fuerza nacional que paralizará el transporte ferroviario de pasajeros y cargas en todo el territorio argentino durante 24 horas.
La decisión surge tras el fracaso de las negociaciones paritarias con el Gobierno Nacional, marcando una nueva etapa de confrontación entre el gremio y la Secretaría de Transporte por la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
Una oferta salarial calificada como «burda» por el gremio
La determinación de ir al paro general este jueves 5 de febrero se tomó luego de una tensa reunión con las autoridades de transporte el pasado lunes. Según infobae, el malestar gremial se profundizó cuando los representantes oficiales insistieron con una propuesta de incremento salarial del 1% para el mes de enero. Esta cifra fue recibida con indignación por la conducción sindical, que respondió mediante un duro comunicado titulado de forma elocuente: “Los trabajadores no aceptamos limosnas”.
Omar Maturano, líder de La Fraternidad, ha sido tajante al describir la situación económica que atraviesan los maquinistas. “Perdimos aproximadamente un 35, 38 por ciento del salario. Dicen que no hay inflación, que no hay emisión, pero sí hay deuda, hay bonos y eso es emisión”, expresó el dirigente, cuestionando directamente la política macroeconómica del Gobierno y el impacto real en el bolsillo de los empleados públicos ferroviarios frente a la pauta oficial.
Desidia estatal y falta de seguridad operativa
Más allá de la recomposición salarial, el reclamo sindical incluye una fuerte denuncia sobre el estado de la infraestructura ferroviaria nacional. Para Maturano, la crisis es integral y afecta la seguridad de los pasajeros y del propio personal. “La prioridad no es solamente salarial, sino también el estado del material rodante, que se va cayendo”, advirtió. El dirigente denunció una «desidia» por parte de las autoridades hacia Trenes Argentinos y Belgrano Cargas, asegurando que se busca «bajarle el precio» al reclamo mediante la falta de inversión y mantenimiento.
Otro punto de fricción es la constante rotación de funcionarios en las áreas de decisión, lo que dificulta cualquier canal de diálogo estable. “No sabemos con quién hablar, con quién discutir, porque cada tres meses, seis meses, ocho meses nos cambian la gente que está a cargo del ferrocarril”, señaló Maturano. Esta inestabilidad administrativa ha llevado al ala dura de los gremios ferroviarios a optar por la acción directa ante la falta de interlocutores válidos en la Secretaría de Transporte.
El alcance del paro y la comparación con el sector privado
La medida de fuerza afectará a las líneas metropolitanas del AMBA (Roca, Mitre, San Martín, Sarmiento, Belgrano Sur y Norte, y Urquiza) y a todos los servicios de larga distancia y cargas operados por empresas estatales.
Curiosamente, el panorama en el sector privado es diferente: La Fraternidad ya selló acuerdos con operadoras de carga como Nuevo Central Argentino y Ferrosur Roca, pactando aumentos escalonados que alcanzan el 8% hacia el mes de marzo, lo que resalta la brecha entre la gestión privada y la propuesta del Estado Nacional para las líneas de pasajeros.




