Luis Caputo negó ayuda de EE.UU.: «No es deuda, estamos pagando».
El escenario financiero argentino se vio sacudido en las últimas horas por versiones que sugerían una asistencia extraordinaria proveniente del Tesoro de los Estados Unidos. Ante el impacto de estos rumores, el ministro de Economía, Luis Caputo, intervino de forma directa para desmentir cualquier tipo de salvataje externo o la toma de nuevos compromisos financieros.
El funcionario explicó que el movimiento de fondos detectado responde a una operatoria técnica habitual y necesaria para cumplir con los compromisos vigentes con el Fondo Monetario Internacional (FMI), descartando de plano que se trate de una ayuda política del gobierno estadounidense.
El rol de los DEGs y la operatoria con el Tesoro estadounidense
La confusión se originó a partir de una transferencia equivalente a 808 millones de dólares destinada a cancelar intereses con el organismo multilateral.
Según Crónica, el titular del Palacio de Hacienda calificó como «falsas» las interpretaciones que hablaban de un auxilio por parte del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent. La clave de la maniobra reside en el uso de los Derechos Especiales de Giro (DEGs), el activo de reserva internacional creado por el FMI para complementar las reservas oficiales de sus países miembros.
Caputo detalló que, al ser los DEGs la moneda de cuenta del Fondo, Argentina debe adquirirlos para pagar sus obligaciones. «El país está simplemente pagando los intereses al FMI. Esos intereses se pagan en DEGs. Si se pagaran en dólares, les transferiríamos directamente los dólares al Fondo, pero como se pagan en DEGs, hay que comprarlos.
Se los compramos a Estados Unidos porque son vendedores de DEGs. Una operación común, que se hace a precio de mercado», precisó el ministro a través de sus canales oficiales. De esta forma, el Gobierno evita utilizar dólares físicos de las reservas, realizando un intercambio de activos de reserva por monedas convertibles.
Clarificaciones sobre el endeudamiento y la realidad social
En declaraciones radiales, el ministro reforzó la idea de que este procedimiento no incrementa el pasivo del país. «No es nueva deuda. Estamos cancelando deuda», subrayó de manera textual, intentando llevar tranquilidad a los mercados y a la opinión pública. Para el funcionario, la interpretación de una «ayuda» es errónea, ya que se trata de un tecnicismo contable recurrente en cada vencimiento: «No hay ayuda de nada, es simplemente un tecnicismo; al FMI, en vez de pagarle en dólares, se le paga en su propia moneda, que es DEGs», reafirmó.
Más allá de lo técnico, Caputo también se refirió al contexto social de la Argentina actual. Al ser consultado sobre si la población atraviesa un momento más difícil que hace un semestre, el ministro manifestó una visión optimista basada en el cambio de expectativas. «Yo creo que no. Creo que vive con mucha mejor expectativa, porque hasta hace seis meses sabía que estaba el susto de un posible retorno del comunismo a la Argentina (…) Hay mucha más tranquilidad y sobretodo mucha más esperanza», concluyó, vinculando la estabilidad financiera con el clima de confianza que, según su perspectiva, comienza a percibirse en la calle.




