Los Alerces: vientos intensos reactivan focos en Villa Futalaufquen.
La situación en la cordillera chubutense ha tomado un giro preocupante durante las últimas horas. Tras una jornada de relativa calma, el ingreso de un frente frío trajo consigo ráfagas de viento que superaron los 50 km/h, provocando una reactivación crítica de las llamas en sectores estratégicos.
El Parque Nacional Los Alerces, que ya registra una superficie afectada de proporciones históricas, vuelve a ser el epicentro de un combate desigual donde la naturaleza impone condiciones extremas, obligando a los brigadistas a replegarse y reevaluar las líneas de defensa para proteger los asentamientos poblacionales.
Comportamiento extremo del fuego y descenso de temperatura
El operativo de combate se vio severamente condicionado desde la tarde del domingo por un cambio brusco en las condiciones meteorológicas.
Según Diario La Portada, el incremento significativo en la intensidad del viento produjo un comportamiento extremo del fuego, especialmente en las inmediaciones de Villa Futalaufquen. Este fenómeno fue impulsado por ráfagas provenientes del sector Oeste que alcanzaron picos de entre 40 y 55 km/h, lo que facilitó el transporte de cenizas calientes y la apertura de nuevos focos fuera del perímetro que los brigadistas intentaban consolidar.
A pesar del marcado descenso de las temperaturas, con máximas que ahora rondan los 22 °C, el viento sigue siendo el principal enemigo en el terreno. La simultaneidad de incidentes en otros puntos de la Patagonia Norte, como los Parques Nacionales Lago Puelo, Nahuel Huapi y Lanín, ha dispersado la atención de los recursos regionales. Incluso en el norte del país, en el Parque Nacional Río Pilcomayo (Formosa), se debieron sofocar incendios de pastizales, lo que evidencia una presión extrema sobre el sistema nacional de manejo del fuego.
Un operativo de 500 personas para frenar el avance ígneo
Ante las 15 mil hectáreas ya devastadas en Los Alerces, el comando unificado ha diseñado un plan de combate sostenido que prioriza las zonas Norte y Centro del parque. Actualmente, se encuentran movilizadas 217 personas bajo la órbita de la Administración de Parques Nacionales (APN) y la Agencia Federal de Emergencias (AFE), quienes trabajan de manera articulada con el Gobierno de la Provincia del Chubut. La administración provincial, por su parte, aporta otras 284 personas, sumando un total de más de 500 efectivos abocados directamente a la emergencia en territorio chubutense.
La dinámica de trabajo se adapta minuto a minuto a los reportes meteorológicos para garantizar, ante todo, la seguridad del personal combatiente. Los esfuerzos se concentran en crear fajas de contención y realizar enfriamientos en puntos calientes cercanos a las viviendas de Villa Futalaufquen. Las autoridades remarcaron que la dispersión de los focos en escenarios remotos obliga a un redimensionamiento constante de la logística, mientras se espera que la intensidad del viento amaine para permitir el trabajo pleno de los medios aéreos, cuya operatividad se vio limitada durante las horas de mayor turbulencia.




