Récord en 13 años: las exportaciones de las pymes crecieron un 32,6% en el primer cuatrimestre.
Las ventas al exterior de las pequeñas y medianas empresas alcanzaron los 3.557 millones de dólares en el arranque de 2026. En paralelo a este hito exportador, el sector industrial pyme presentó un proyecto de ley de salvataje para mitigar el impacto de los costos energéticos y fiscales en el mercado interno.
El comercio exterior argentino registró un desempeño histórico impulsado por el dinamismo de las pequeñas y medianas empresas. Según los últimos datos consolidados por el Ministerio de Economía de la Nación, las exportaciones pymes sumaron 3.557 millones de dólares durante el primer cuatrimestre de 2026, lo que representa una fuerte expansión en la comparación interanual y consolida el mejor registro operativo para este período desde el año 2013.
Tracción sectorial y explosión de las microempresas
El repunte de las ventas internacionales mostró una tendencia positiva generalizada que abarcó a la totalidad de los grandes bloques comerciales. El rubro de Combustibles y Energía lideró el proceso expansivo con un salto del 101,1 por ciento, seguido por las Manufacturas de Origen Agropecuario que crecieron un 42,7 por ciento. Por su parte, los envíos de Productos Primarios marcaron un incremento del 29,4 por ciento, mientras que las Manufacturas de Origen Industrial completaron el cuadro con un avance del 17,5 por ciento.
Al desagregar el comportamiento según la escala de las firmas, el dinamismo más agresivo se concentró en el segmento de las microempresas, cuyas colocaciones externas treparon un 61,9 por ciento interanual. En una sintonía similar, las pequeñas empresas ampliaron sus operaciones de exportación un 36,8 por ciento, mientras que las medianas empresas experimentaron una suba del 23,3 por ciento. Con respecto a la diversificación de los destinos geográficos, el crecimiento estuvo sólidamente apuntalado por el fuerte salto de los despachos hacia los Estados Unidos, acompañados por variaciones positivas de consideración en los flujos dirigidos a España, China, Uruguay y Brasil.
El contraste interno: el proyecto de Ley de Salvataje Nacional
A pesar de los números récord logrados en los mercados externos, la compleja coyuntura del frente doméstico motivó una reacción institucional por parte de los sectores fabriles. La entidad Industriales Pymes Argentinos, conducida por Daniel Rosato, formalizó la presentación de un proyecto de Ley de Salvataje Nacional concebido para contrarrestar la recesión interna, aliviar los costos de las estructuras de menor escala y frenar la destrucción de puestos de trabajo. El titular de la organización empresaria remarcó la importancia de la iniciativa:
«El proyecto puede convertirse en una herramienta clave para frenar el cierre de empresas, sostener el empleo y recuperar el consumo interno.»
La propuesta legislativa se articula sobre cuatro ejes estratégicos que abarcan los planos impositivo, laboral, tarifario y productivo. Entre las medidas de alivio más urgentes, el texto contempla una reducción del 50 por ciento en las tarifas de los servicios esenciales de energía eléctrica, gas natural y agua corriente, sumando un beneficio complementario que recorta a la mitad la alícuota del Impuesto al Valor Agregado aplicado sobre estos suministros cuando formen parte directa de los procesos de fabricación industrial.
En el plano estrictamente fiscal, la iniciativa impulsa la creación de un régimen excepcional de regularización de pasivos para ordenar las deudas previsionales, aduaneras y tributarias acumuladas. Para el segmento específico de las microempresas, el plan de salvataje propone un esquema de máxima flexibilización que incluye la condonación absoluta de multas e intereses resarcitorios, el otorgamiento de planes de pago de carácter extendido y la exención total del pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios.
