Luis Caputo adelantó un plan para eliminar las retenciones en dos años y detalló las exigencias del FMI.
El ministro de Economía de la Nación condicionó la quita de los derechos de exportación a un crecimiento sostenido de la actividad de entre el 6% y el 8% anual. En paralelo, el Fondo Monetario Internacional presiona para bajar el piso del Impuesto a las Ganancias, reformular el Monotributo y avanzar hacia un esquema de IVA dual con las provincias.
El Palacio de Hacienda comenzó a ponerle plazos concretos a una de las promesas de campaña más reclamadas por el sector agroindustrial y exportador. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró de forma pública que el Gobierno nacional tiene diseñado un cronograma de reforma tributaria integral que, sujeto al cumplimiento de metas macroeconómicas estrictas, derivará en la eliminación total de las retenciones en un plazo máximo de dos años.
La viabilidad de esta desgravación masiva está atada a un escenario donde la actividad económica general consolide una expansión anual de entre el 6% y el 8%. Según la visión del funcionario, este nivel de crecimiento sostenido generará el volumen de recaudación alternativa necesario para compensar la pérdida de los derechos de exportación sin resentir el superávit fiscal. Con este norte, el jefe de la cartera económica planteó que el objetivo final es estructurar un mapa impositivo altamente competitivo que replique las condiciones de alivio que ofrece el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Negociación con gobernadores e intendentes
El plan de la Casa Rosada no se limita únicamente al ordenamiento de los tributos de jurisdicción federal. Luis Caputo enfatizó la necesidad de abrir mesas de concertación con los gobernadores de las provincias y los jefes comunales de los distintos municipios para coordinar una reducción simultánea de las cargas tributarias locales.
Desde el Ministerio de Economía diagnostican que el «costo argentino» que afecta la competitividad empresaria está fuertemente distorsionado por el peso del Impuesto a los Ingresos Brutos a nivel provincial y las diversas tasas de seguridad e higiene aplicadas de forma discrecional por las intendencias. El proceso de desarme fiscal se aplicará de forma gradual, priorizando la estabilidad financiera antes de avanzar con la quita de los gravámenes más costosos.
Las condiciones técnicas que impone el FMI
La letra chica de la reforma impositiva que el Gobierno nacional debe presentar formalmente ante las autoridades del Fondo Monetario Internacional contiene exigencias específicas orientadas a dotar al sistema de una mayor eficiencia y equidad recaudatoria, requiriendo la poda inmediata de beneficios y exenciones fiscales históricas.
El memorándum técnico del organismo internacional de crédito pone una lupa rigurosa sobre tres ejes específicos del andamiaje local:
Impuesto a las Ganancias y Monotributo
El Fondo Monetario Internacional recomendó una revisión integral de las escalas de Ganancias para la cuarta categoría. La propuesta contempla una rebaja en el piso mínimo no imponible actual, una medida de fuerte impacto político que busca reincorporar a una masa significativa de trabajadores asalariados al padrón de contribuyentes activos con el fin de robustecer los ingresos del Estado.
Respecto al Monotributo, los técnicos de Washington cuestionaron con dureza la estructura actual por considerar que funciona como un incentivo al enanismo fiscal, limitando el crecimiento genuino de las pequeñas empresas y creando una brecha desproporcionada frente a las cargas impositivas del Régimen General de Autónomos. Para solucionar esta distorsión, el organismo internacional solicitó armonizar de manera urgente las escalas y profundizar el uso de herramientas digitales de fiscalización para simplificar el padrón.
Hacia un modelo de IVA dual
La reconfiguración fiscal que promueve el FMI para el mediano plazo incluye modificaciones de fondo en la arquitectura del Impuesto al Valor Agregado (IVA). El informe técnico propone fortalecer la recaudación a través de los impuestos inmobiliarios provinciales y trazar una hoja de ruta legislativa para reemplazar definitivamente el cuestionado tributo de Ingresos Brutos por un sistema de IVA dual coordinado y coparticipado de forma directa entre la Nación y los estados provinciales.
