La escalada bélica en Medio Oriente encendió todas las alarmas en Naciones Unidas. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, emitió este sábado un contundente comunicado en el que condena tanto los ataques de Estados Unidos e Israel en territorio iraní como las represalias lanzadas por Irán.
En un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, el funcionario austríaco advirtió que «las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias, sino que solo provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano». Türk recordó que en cualquier conflicto armado «son los civiles quienes acaban pagando el precio más alto» e hizo un llamado urgente a la contención ya la sensatez.
El jefe de derechos humanos de la ONU imploró a todas las partes a «regresar a la mesa de negociación», apenas horas después de que se registraran avances significativos en las conversaciones de Ginebra. La advertencia es clara: la escalada actual puede desembocar en un conflicto regional de consecuencias inimaginables. Según DW.
«Los civiles pagan el precio más alto»: la advertencia de Türk
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos no ahorró críticas hacia los actores involucrados en la nueva escalada bélica. En su mensaje, Volker Türk condenó explícitamente «los ataques de Estados Unidos e Israel en todo el territorio iraní» y también «las represalias de Irán», colocando a todas las partes en un pie de igualdad en términos de responsabilidad por el sufrimiento civil.
«Las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias, sino que solo provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano», advirtió Türk, en una declaración que busca poner el foco en las consecuencias humanitarias de la escalada militar.
El funcionario austríaco recordó que «en cualquier conflicto armado son los civiles quienes acaban pagando el precio más alto», un principio que el derecho internacional humanitario consagra y que, según su advertencia, corre riesgo de ser vulnerado si la violencia continúa.
El llamado a la sensatez y la contención
El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas hizo un llamado explícito a la contención para evitar mayores daños a la población. «Imploro a todas las partes a actuar con sensatez, reducir la escalada y regresar a la mesa de negociación», señaló Türk, en referencia directa a los avances diplomáticos que se habían registrado apenas horas antes.
El alto comisionado recordó que las partes involucradas «apenas unas horas antes buscaban activamente una solución» en la mesa de negociación, en clara alusión a las conversaciones de Ginebra que habían arrojado «progresos significativos» según los cancilleres de Irán y Omán.
«Esta es la única forma de resolver de manera duradera las profundas diferencias que existen», subrayó Türk, marcando el contraste entre el camino diplomático y la escalada militar.
La advertencia sobre una guerra regional
El mensaje de Türk incluyó una advertencia de máxima gravedad sobre las consecuencias de no detener la escalada. No hacerlo, advirtió, entraña el riesgo de «un conflicto aún más amplio, que inevitablemente provocará más muertes civiles absurdas y destrucción a una escala potencialmente inimaginable, no solo en Irán sino en toda la región de Oriente Medio».
La posibilidad de que el conflicto se extienda más allá de las fronteras iraníes es una de las principales preocupaciones de la comunidad internacional. La región de Oriente Medio, ya devastada por décadas de guerras y tensiones, podría enfrentar una nueva conflagración de consecuencias impredecibles.
El derecho internacional: protección de civiles y rendición de cuentas
El alto comisionado recordó que el derecho internacional considera primordial la protección de los civiles en conflictos armados. No se trata de una recomendación, sino de una obligación jurídica que vincula a todos los actores involucrados.
«Todos y cada uno de los actores implicados deben garantizar el cumplimiento de estas normas, y su violación debe conllevar la rendición de cuentas de los responsables», advirtió Türk, dejando abierta la puerta a eventuales investigaciones y procesos judiciales si se comprueban violaciones al derecho internacional humanitario.
El contraste con las negociaciones de Ginebra
apenas 48 horas antes de los ataques, Irán y Estados Unidos habían logrado «progresos significativos» en las conversaciones de Ginebra, con la mediación de Omán y la participación clave del argentino Rafael Grossi, director general del OIEA. Las delegaciones habían acordado continuar las conversaciones a nivel técnico en Viena y una nueva ronda negociadora en menos de una semana.
La escalada militar de las últimas horas dejó ese proceso en suspenso y puso a la región al borde de un conflicto de gran escala. La ONU, a través de Volker Türk, busca ahora que las partes retomen el camino del diálogo antes de que sea demasiado tarde.
La voz de la ONU se alzó para condenar la espiral de violencia que sacude a Medio Oriente. Volker Türk, alto comisionado para los derechos humanos, fue contundente: los ataques de EE.UU. e Israel a Irán y las represalias iraníes solo provocan «muerte, destrucción y sufrimiento humano». El llamado a la sensatez y a la contención busca evitar que la escalada actual derive en un conflicto regional de consecuencias inimaginables. Apenas horas antes, las partes estaban negociando en Ginebra. Ahora, las bombas reemplazaron a las palabras. La ONU les pide que vuelvan a la mesa. El mundo, una vez más, observa con temor.




