Senado aprobó la reforma laboral: impacto en salarios e indemnizaciones.
En una sesión maratónica que se extendió por más de 14 horas para analizar los puntos de la Reforma Laboral en Argentina, el Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto de «Modernización Laboral» impulsado por el Poder Ejecutivo. Con 42 votos a favor y 30 en contra, La Libertad Avanza logró consolidar el apoyo de la oposición dialoguista para avanzar en una reconfiguración profunda de las relaciones del trabajo en Argentina. La jornada estuvo marcada por una fuerte tensión política y manifestaciones en las afueras del Congreso, reflejando la polarización que genera esta iniciativa que ahora regresa a Diputados para su revisión final.
El proyecto propone cambios estructurales que afectan desde la forma en que se perciben los haberes hasta el ejercicio del derecho a huelga. Según EQS Notas, el debate en particular incluyó más de 50 modificaciones que suavizaron algunos puntos originales, como el financiamiento del fondo indemnizatorio, pero mantuvieron el espíritu de flexibilización. Voceros del gobierno celebraron el resultado como un «avance histórico» para terminar con la informalidad, mientras que el bloque peronista rechazó de plano la norma por considerarla una quita de derechos adquiridos.
Salarios en moneda extranjera y negociación por productividad
Uno de los puntos más disruptivos de la reforma es la posibilidad opcional de abonar los salarios en moneda extranjera. Si bien se descartó el uso de billeteras virtuales para el pago de haberes durante las negociaciones previas, se mantuvo la libertad para acordar pagos en dólares u otras divisas. Asimismo, se introduce la «negociación dinámica», un esquema que permite a empresas y sindicatos pactar bonos y premios adicionales vinculados directamente a objetivos de productividad.
Cambios en indemnizaciones y el nuevo Fondo de Asistencia Laboral
El cálculo de las indemnizaciones sufrirá una reducción significativa al excluirse del rubro conceptos como el aguinaldo, premios y vacaciones. Además, se establece un tope para la actualización de las sentencias judiciales, que se ajustarán por inflación más un 3% anual. Las empresas condenadas podrán pagar estos montos en cuotas: hasta 6 para grandes firmas y 12 para PyMES.
Se destaca la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema optativo inspirado en el modelo de la construcción. Las grandes empresas aportarán entre el 1% y 1,5% del salario, mientras que las PyMES contribuirán con un rango de entre el 2,5% y el 3%. Estos aportes se compensarán con descuentos en cargas sociales, impactando en la recaudación del sistema de previsión social.
Vacaciones fraccionadas y el sistema de «Banco de Horas»
La reforma modifica la Ley de Contrato de Trabajo para permitir que las vacaciones se fraccionen en períodos mínimos de 7 días. Se mantiene, no obstante, la garantía de que cada trabajador goce de al menos un período de verano cada tres años. Por otra parte, se formaliza el «banco de horas», una herramienta que permite acumular horas extra como saldo a favor para ser canjeadas por días libres o jornadas reducidas, como alternativa al pago del plus salarial del 50% o 100%.
Limitaciones al derecho a huelga y servicios esenciales
El proyecto endurece las condiciones para realizar medidas de fuerza al ampliar el listado de «servicios esenciales». Estos sectores, que ahora incluyen educación, telecomunicaciones y transporte de caudales, deberán garantizar una prestación mínima del 75%. También se crea la categoría de «servicios de importancia trascendental» (como transporte de pasajeros, bancos y gastronomía), con una cobertura mínima obligatoria del 50% durante los paros.
Finalmente, se imponen restricciones a la actividad sindical: las asambleas no podrán afectar el desarrollo de la empresa y requerirán autorización patronal. Patricia Bullrich, senadora y referente del espacio oficialista, defendió la medida asegurando que: “A los que hicieron de la industria del juicio un negocio, se les termina. Estamos a un paso de un cambio histórico para la Argentina: basta de informalidad y estancamiento”.




