Tras jornadas de máxima incertidumbre para miles de adultos mayores, el conflicto entre el PAMI y los prestadores de salud en la Patagonia ha ingresado en una tregua técnica
Este miércoles, clínicas y sanatorios de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa normalizaron sus servicios luego de que la obra social nacional acreditara los fondos correspondientes a internaciones y consultas ambulatorias adeudadas desde enero. Sin embargo, el sector advierte que la solución es provisoria y que el sistema sigue operando bajo una frágil estabilidad.
Un regreso a la actividad sin garantías a largo plazo
Aunque el restablecimiento de los turnos y las cirugías programadas fue inmediato tras la confirmación de los depósitos, los directivos de las instituciones de salud mantienen la guardia alta. En un comunicado conjunto, los prestadores aclararon que la decisión de volver a atender se basa en la responsabilidad social hacia los jubilados, pese a que no existe una previsión clara sobre los pagos que vencen en los próximos días.
Según información publicada por el medio LA17 , las instituciones locales aceptaron abrir una instancia de negociación técnica para discutir los valores de las prácticas médicas. «Estamos expectantes de que la situación de morosidad se regularice y que los aranceles puedan adecuarse a la realidad económica actual», señalaron los referentes del sector, quienes denuncian que los montos actuales no cubren los costos operativos básicos.
El peso estructural del PAMI en la región
La crisis puso de manifiesto la enorme dependencia que tienen los sanatorios patagónicos de la obra social estatal. Se estima que el 40% de los ingresos de estas clínicas proviene del volumen de atención a los afiliados de PAMI, lo que convierte cualquier retraso en la cadena de pagos en un riesgo inminente para el pago de salarios y la compra de insumos médicos.
Desde el organismo nacional, por su parte, intentaron bajar el tono a la disputa afirmando que los pagos estaban dentro de los cronogramas establecidos y que este jueves se cancelará la deuda restante con los especialistas. No obstante, para las más de 30 instituciones firmantes —entre las que se encuentran Leben Salud, Clínica Roca y el Instituto Cardiovascular Rawson—, el problema es estructural y requiere una actualización urgente de los convenios vigentes.
Expectativa por los próximos vencimientos
Por el momento, los pasillos de las clínicas vuelven a su ritmo habitual, pero la tensión subyace. El frente de conflicto podría reactivarse en el corto plazo si la «mesa técnica» no arroja resultados satisfactorios respecto a la viabilidad financiera del sistema. Mientras tanto, los prestadores lamentaron los inconvenientes causados a la población vulnerable, condicionando la continuidad del servicio al cumplimiento estricto de los compromisos asumidos por el Instituto.




