El artículo 44 del proyecto, que el oficialismo prometió modificar en Diputados, propone reducir el salario al 50% o 75% durante licencias por enfermedad no laboral. Mientras los gremios lo rechazan, especialistas analizan el régimen de ausencias y su impacto en empresas y trabajadores.
El controvertido artículo 44 del proyecto de Modernización Laboral volvió a poner en primer plano del debate la cuestión de las licencias por enfermedad, reguladas principalmente por la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744. La medida, que el oficialismo se comprometió a modificar en Diputados, determina descontar la mitad de los haberes a los empleados que se enfermen o sufran un accidente de trabajo ajeno al ámbito laboral, sin diferenciar entre patologías leves y graves.
La propia senadora Patricia Bullrich, que propició el artículo, lo calificó de «erróneo» al no distinguir entre enfermedades graves y leves, y adelantó que será corregido en la Cámara baja. Sin embargo, el debate de fondo sobre el régimen de licencias y su costo para empresas y trabajadores recién comienza.
El costo de las licencias: Argentina en comparación con la región
La medida incluida en el proyecto apunta a reducir la carga económica sobre las empresas y fomentar la contratación, según Noticias Argentinas. Sin embargo, el espíritu legislativo no se corresponde con la nula importancia que le conceden los empresarios al tema en cuanto a la incidencia en la competitividad.
De la comparación con otros países surge que las Pymes argentinas afrontan el 100% del costode una enfermedad que dura entre tres meses y un año. En otros países de la región y Europa, el esquema es diferente:
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Alemania: el empleador cubre 6 semanas y el 70% queda a cargo del Estado.
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Perú: la patronal se hace cargo de 20 días y un subsidio estatal se ocupa del resto.
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Brasil: 15 días a cargo de la empresa y el INSS lo cubre el resto.
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Colombia: dos días paga el empleador y el Estado cubre el 66%.
La diferencia es notoria y plantea interrogantes sobre la sustentabilidad del sistema actual y las alternativas para aliviar la carga sin desproteger a los trabajadores.
Licencias laborales: tipos y coberturas
Coexisten varios tipos de licencias que cubren ausencias justificadas del trabajo: por enfermedad, maternidad, paternidad o adopción, por duelo y días destinados a trámites o situaciones especiales, además de las vacaciones. Algunas están definidas por ley y otras dependen de cada empresa, pero en muchos casos cuentan con protección del puesto de trabajo, lo que significa que la persona puede ausentarse sin riesgo de perder su empleo, siempre que se cumplan los pasos y requisitos establecidos.
La mirada de los expertos: ordenar para prevenir conflictos
Las consultorías en recursos humanos no abordan la temática desde la perspectiva de intereses económicos vinculada al futuro reparto de las cargas con las ART y la responsabilidad del empleado. En cambio, recomiendan que, en un escenario de trabajo híbrido y con reglas que no siempre están claras, conocer cómo funcionan las licencias laborales ayuda a evitar dolores de cabeza y a planificar mejor los recesos.
Mariana D’Ardis, HR Business Partner de Adecco Argentina, señala que «cuando las personas saben cuántos días tienen, cómo pedirlos y qué esperar durante una licencia, pueden enfocarse en recuperarse, descansar o resolver lo personal, sin preocuparse por lo laboral».
El ordenamiento del trabajo contempla contingencias para que una ausencia, por el motivo que fuere, no afecte la producción. Cuando las empresas ordenan la gestión de vacaciones y licencias, el impacto se nota rápidamente: menos trámites, mayor previsibilidad, respuestas más ágiles y menos estrés en momentos personales sensibles. Además, mejora el equilibrio entre la vida laboral y personal y se fortalece la confianza entre empleados y empleadores.
Siete claves para pedir licencias sin complicaciones
La hoja de ruta sugerida por los especialistas se apoya en siete claves para pedir vacaciones o licencias sin complicaciones:
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Conocer cuántos días corresponden: según la antigüedad y las políticas internas de la empresa.
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Revisar el calendario del equipo: para evitar superposiciones y facilitar la aprobación.
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Avisar con anticipación: cuanto antes, mejor, especialmente en períodos de alta demanda.
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Usar los canales formales: sistemas internos o plataformas digitales que dejen registro.
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Entender cómo impacta en el sueldo: algunas licencias pueden afectar la liquidación salarial.
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Tener en cuenta la documentación requerida: certificados médicos u otros comprobantes.
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Consultar ante cualquier duda: una pregunta a tiempo puede evitar conflictos.
Descansar es parte del trabajo
Tomarse vacaciones o una licencia no es un privilegio, sino una parte necesaria de una vida laboral saludable, aducen los consultores. Contar con información clara y procesos simples permite que las personas descansen cuando lo necesitan y vuelvan al trabajo con más energía, foco y compromiso.
«Las vacaciones y las licencias no deberían vivirse como un problema ni como algo que hay que justificar de más. Cuando las reglas son claras y accesibles, las personas pueden tomarse el tiempo que necesitan para descansar o resolver situaciones personales, sabiendo que su trabajo y su bienestar están protegidos», concluye D’Ardis.




