La conectividad terrestre entre Trelew y Puerto Madryn ha dejado de ser un foco de preocupación para convertirse en un símbolo de gestión eficiente
Tras casi dos décadas de espera y promesas incumplidas, la finalización de la autovía en la Ruta 3 marca un antes y un después en la infraestructura vial de la Patagonia, logrando un impacto directo en lo más valioso: la vida de los ciudadanos.
Un cambio radical en la seguridad vial
Lo que durante años fue un tramo caracterizado por la precariedad y el riesgo constante, hoy se presenta como una vía moderna y segura. La inversión no solo se traduce en asfalto, sino en estadísticas que llevan tranquilidad a las familias chubutenses.
Desde la habilitación plena de la autovía, se ha registrado una reducción del 75% en los siniestros viales en este sector. Según datos compartidos por el portal noticias chubut, el descenso de víctimas fatales ha sido drástico, gracias a una calzada bien señalizada y una iluminación estratégica que facilita la transitabilidad nocturna.
El motor del desarrollo y la producción regional
Más allá de la seguridad, la obra fortalece el eje logístico entre el Valle y la ciudad portuaria. La mejora en la conectividad potencia dos pilares fundamentales de la economía local: el turismo y la producción.
El ahorro de tiempo en el traslado no solo beneficia al viajero ocasional, sino que optimiza los costos operativos del transporte de carga, integrando de manera más fluida a las comunidades y mejorando la competitividad de la región.
Gestión con fondos propios y autonomía provincial
Un aspecto distintivo de esta obra es su financiamiento. Tras años de desidia, la provincia de Chubut logró finalizar los trabajos utilizando fondos íntegramente provinciales. Este movimiento permitió al distrito desendeudarse de Nación, demostrando que el orden administrativo y la decisión política son herramientas clave para concretar infraestructura estratégica.
Esta autovía es, en definitiva, el resultado de una gestión que decidió pasar de los discursos a los hechos, devolviéndole a los contribuyentes sus aportes en obras que salvan vidas.




