Parece un chiste de mal gusto, pero en Chubut es la realidad que nos toca. La empresa Sudelco, famosa por sus vínculos con la matriz de corrupción de la obra pública, abandonó el dragado del Puerto de Rawson tras cobrar millones por «tener la máquina parada» y ahora el Gobierno la premia con una megaobra de 5.500 millones para las defensas costeras de Playa Unión.
¿Memoria corta o complicidad de siempre?
La historia se repite como una pesadilla circular. Hace apenas unos meses, los vecinos de Rawson veían cómo la draga de Sudelco se retiraba de la desembocadura del Río Chubut sin haber terminado el trabajo. La obra, presupuestada originalmente en 500 millones de pesos, terminó siendo un monumento a la ineficiencia y al desprecio por el medio ambiente.
Recordemos que esta obra la ganaron pasando el presupuesto más caro al revés de lo que tendria que ser. Sudelco S.A. ganó la licitación del dragado de Puerto Rawson en 2021 por $559 millones, superando la oferta de una UTE competidora que era más económica ($491 millones).
Recordemos: la empresa no solo no terminó el dragado, sino que se dio el lujo de cobrar más de 160 millones de pesos adicionales en concepto de «lucro cesante» porque la justicia frenó las tareas ante el desastre ecológico que estaban provocando.
Sí, leyó bien: en Chubut, si contaminás y te frenan, te pagan el doble por no trabajar.
El premio mayor: 5.500 millones
A pesar de este antecedente escandaloso, el «tridente» que maneja los hilos de la constructora vuelve a reírse de los Chubutenses (Jorge Aidar «El Turco» Bestene, Patricio Musante y Walter «Toco» García Moreno).

El Gobierno Provincial de Nacho Torres acaba de adjudicarle a Sudelco la primera etapa de las defensas costeras de Playa Unión por la astronómica cifra de 5.560.426.063 pesos.
¿Cómo es posible que una empresa que dejó un puerto a medias y generó un conflicto social y ambiental sin precedentes sea la elegida para una obra diez veces más cara?
La respuesta, para quienes conocen los pasillos de Rawson y Trelew, no sorprende a nadie.
Los nombres de siempre: El prontuario de Sudelco
detrás de la sigla Sudelco no hay solo máquinas, hay nombres que aparecen en cada capítulo oscuro de la provincia.
La sombra de la Causa Revelación sigue allí:
Patricio Musante: El empresario «arrepentido» que confesó ante la justicia haber formado parte de la matriz de retornos y coimas durante la gestión de Mario Das Neves. Musante admitió que para «cobrar» había que poner «la platita». Hoy, parece que la «limpieza» de imagen ya surtió efecto.

Jorge Aidar Bestene y Walter García Moreno: Los rostros detrás del Grupo Jornada, señalados históricamente como los verdaderos cerebros financieros y políticos detrás de los grandes negocios con el Estado. Aquellos que, según las denuncias en redes y medios independientes, han vivido históricamente de la «teta del Estado» a través de un esquema de influencias que atraviesa todos los gobiernos.

Héctor González: El histórico dirigente de Luz y Fuerza, socio en el Diario Jornada y pieza clave en el armado de poder que garantiza que, sin importar quién sea el gobernador, las obras siempre terminen en las mismas manos.

Una burla a los chubutenses
Mientras los pescadores de Rawson siguen lidiando con un puerto que se queda sin calado y los vecinos de Playa Unión ven cómo el mar se come la costa, el dinero de los impuestos fluye hacia las cuentas de los mismos de siempre.
¿Quién garantiza que esta vez Sudelco terminará la obra? ¿Quién controla que los 5.500 millones no se licuen en readecuaciones de precios y «lucros cesantes» como ocurrió con la draga? O mucho peor en retornos y coimas.
En la provincia de los bolsillos flacos, la casta de la construcción sigue de fiesta. La impunidad no es solo no ir preso, es que te sigan dando el manejo de la billetera pública después de haber estafado la confianza de todo un pueblo.
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