La reactivación que muchos esperaban se quedó en un espejismo. Según el Índice de Actividad Económica (IGA) de la consultora de Orlando Ferreres, la economía argentina se estancó en abril.
El nivel general se mantuvo sin cambios en términos interanuales y cayó 0,7% con respecto a marzo, el mes en el que se había visto un respiro. El primer cuatrimestre acumuló una baja del 0,3%. La industria manufacturera y el comercio son los sectores más rezagados, con caídas del 2% y 2,4% respectivamente.
Mientras tanto, minas y electricidad tiran del carro, pero no alcanza. El informe advierte que la «dinámica de marcha a dos velocidades» no cambiaría en el corto plazo.
Industria y comercio en caída: los sectores más golpeados
El informe técnico de Ferreres es contundente: «La actividad sigue mostrando una evolución oscilante, bajando luego de la fuerte suba de marzo». Y dentro de esa oscilación, hay sectores que sangran. La industria manufacturera cayó 2,0% en abril, mientras que el comercio retrocedió 2,4%. Ambos se consolidan como los rubros más rezagados de la economía.
Las causas no son menores. La producción automotriz se desplomó 17,5% y los despachos de cemento cayeron 13,1%. Dos indicadores clave que suelen anticipar el pulso de la actividad industrial y de la construcción. Si frena el cemento y frenan los autos, la economía no arranca.
Los que tiran para arriba: minas, electricidad y agro, pero con matices
No todo es malo, pero la buena noticia viene con asteriscos. Minas y canteras crecieron un 7,3%en abril, mientras que electricidad, gas y agua avanzaron 7,2%. Son los rubros con mayor dinamismo, impulsados por el sector energético y la minería.
El sector agropecuario también mostró una suba del 3,6% anual, pero ahí hay una trampa: la ganadería anotó una importante retracción del 11,9% por retención de hacienda. Los productores no liquidan, esperan mejores precios, y eso frena la actividad.
Una economía a dos velocidades que no se termina de consolidar
El IGA de Ferreres se construye a partir de 122 series estadísticas, lo que le da una fotografía muy precisa de la realidad. Y esa foto muestra una economía partida al medio: rubros que crecen de forma explosiva (minería, energía) y otros que no logran levantar cabeza (industria, comercio, construcción).
El informe advierte que no se espera que esta «dinámica de marcha a dos velocidades cambie en el corto plazo». ¿La única esperanza? Que la inflación siga bajando. En ese escenario, «podríamos ver una mejora en ingresos de las familias y en la confianza de los consumidores». Pero por ahora, abril fue un mes de freno. El rebote de marzo quedó en el espejismo.
La actividad económica se estancó en abril y no pudo consolidar el repunte de marzo, según Ferreres. Industria y comercio caen mientras minas y electricidad crecen. Una economía a dos velocidades que no encuentra piso.
