Axel Kicillof vinculó el modelo de Milei con el de Martínez de Hoz en los 50 años del golpe.
En el marco de la masiva movilización a Plaza de Mayo por el 50° aniversario del último golpe de Estado cívico-militar, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó duras críticas contra la gestión del presidente Javier Milei. Durante la jornada conmemorativa del 24 de marzo, el mandatario provincial estableció un paralelismo directo entre las políticas actuales y el plan económico implementado durante la dictadura, advirtiendo sobre las similitudes discursivas y los objetivos de fondo que persiguen ambos modelos.
Similitudes con el modelo de Martínez de Hoz
Al participar de la marcha junto a columnas de la provincia, Kicillof dialogó con la prensa y fue tajante al vincular el discurso presidencial con el del exministro de economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz. «El Gobierno no está en una batalla cultural contra una cuestión ideológica, sino con lo que fue la historia argentina. No hay que distraerse ni confundirse. Hay fragmentos de los discursos de Milei que son idénticos a los de Martínez de Hoz», denunció el gobernador.
Además, expresó su inquietud respecto a la postura institucional del jefe de Estado frente al sistema democrático. «Al Presidente, cuando se le pregunta qué cree de la democracia, dice ‘bueno, hay que ver’. Son demasiados indicios», subrayó Kicillof, poniendo el foco en las señales de desinterés o cuestionamiento que emanan desde la Casa Rosada hacia los pilares de la convivencia civil en Argentina.
El golpe como proyecto de vaciamiento económico
A través de sus canales oficiales y redes sociales, el gobernador profundizó su análisis sobre el carácter del proceso iniciado en 1976. Para el mandatario bonaerense, resulta fundamental entender que la ruptura institucional no fue únicamente un aparato de represión. «A 50 años del último Golpe Militar resulta imprescindible tener presente que ese golpe no fue solamente una tragedia represiva, fue también un proyecto económico», sostuvo firmemente.
En su diagnóstico, las metas de aquel régimen coinciden con procesos de desmantelamiento industrial actuales. «La dictadura se propuso disciplinar a la sociedad, desarmar las capacidades productivas e industriales de nuestro país y desatar la especulación financiera. En esencia, primarizar nuestra economía y precarizar el trabajo», detalló. Según su visión, para imponer este esquema fue necesario «además de quebrar la Democracia, se buscó, también, quebrar a las organizaciones, quebrar la solidaridad y sofocar cualquier tipo de esperanza colectiva con relación a una sociedad más justa».

Memoria y el auge de las ideas extremas
El gobernador también vinculó la situación local con el contexto internacional, alertando sobre el crecimiento de discursos de odio y el resurgimiento de ideas autoritarias en otras latitudes. «Uno mira y hay un auge. En Europa algunos reivindican a Hitler abiertamente. Es muy doloroso y trágico, pero nunca esas ideas tan extremas y absurdas son de trasnochados que tienen una batalla cultural, sino que hay poderosos intereses detrás de eso y corporaciones. Están defendiendo la concentración de la riqueza y le quitan posibilidades a los laburantes», reflexionó.
Finalmente, Kicillof destacó la masividad de la convocatoria y la importancia de figuras como Estela de Carlotto, Taty Almeida y Carmen Arias. «Estamos luchando por la democracia, la salud y la educación pública. El pueblo entendió cuáles son sus derechos. Por suerte tenemos a Estela, Taty y Carmen. Hay algunas que siguen de pie y luchando con vida. Venir acá me hace acordar a Hebe. Nos reconocen en todo el planeta por la política de derechos humanos, los juicios y la memoria, verdad y justicia», concluyó, reafirmando el compromiso con el legado de lucha que define a la sociedad argentina ante el mundo.




