Crisis de confianza: cae la aprobación de Milei por la falta de empleo y los bajos salarios.
En el inicio del tercer año de gestión de La Libertad Avanza, el «crédito social» del Gobierno ha comenzado a mostrar signos de agotamiento. Dos de los relevamientos más respetados del ámbito académico argentino, realizados por la Universidad Torcuato Di Tella y la Universidad de San Andrés (UdeSA), coinciden en señalar un marcado retroceso en la confianza pública. Según el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Di Tella, la aprobación cayó un 3,6% en el último mes, encadenando su cuarta baja consecutiva y alcanzando su punto más bajo desde octubre pasado.
Este deterioro en la imagen oficial ocurre en un contexto de creciente preocupación por la economía doméstica, donde la inflación ha dejado de ser el único foco de angustia para ceder terreno ante la precariedad laboral. El informe de UdeSA revela que la insatisfacción general con la marcha del país escaló al 65%, mientras que la aprobación presidencial retrocedió al 38%, la cifra más baja desde que Javier Milei asumió la conducción del Ejecutivo. El pesimismo a futuro también gana terreno, ya que casi la mitad de los encuestados cree que la situación nacional empeorará en el transcurso del próximo año.

Las nuevas prioridades de la agenda social
La estructura de las preocupaciones de los argentinos ha mutado significativamente en los últimos meses. De acuerdo con los datos de San Andrés, los bajos salarios y la falta de trabajo se han consolidado como los principales problemas del país, con un 37% y 36% de las menciones respectivamente. Esta tendencia se alinea con las cifras del Indec que ubicaron la desocupación en el 7,5% al cierre de 2025. Resulta notable que estas problemáticas económicas superen hoy a temas históricos como la corrupción o la inseguridad en el ranking de inquietudes ciudadanas.
A pesar de que el Gobierno destaca la desaceleración de los precios, la inflación todavía mantiene una presencia relevante en la agenda, aunque ha perdido la centralidad absoluta que ostentaba meses atrás. Los analistas advierten que la persistencia de salarios que no logran recuperar poder adquisitivo frente a una inflación que amenaza con volver a superar el umbral del 3% mensual está erosionando la base de apoyo que sostenía el programa económico del oficialismo.
Imagen de dirigentes y rechazo a las reformas
En el terreno de la imagen personal, Javier Milei se mantiene como el dirigente con mejor valoración positiva del país con un 38%, superando a figuras como Patricia Bullrich o Axel Kicillof. No obstante, ningún referente político logra hoy un diferencial positivo. Dentro del gabinete, el ministro Diego Santilli destaca con la mejor imagen, mientras que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, registra los niveles más altos de rechazo.
Respecto a las medidas impulsadas por la Casa Rosada, existe una marcada polarización. Mientras que la baja de la edad de imputabilidad cosecha un amplio acuerdo del 68%, otras iniciativas estructurales
enfrentan una resistencia mayoritaria. El 59% de los consultados rechaza la reforma laboral y el 52% se opone a los cambios en la Ley de Glaciares. Estos números sugieren que, si bien el Gobierno mantiene un núcleo duro de apoyo, el consenso para avanzar con reformas de fondo se está debilitando ante la urgencia de las demandas por empleo y mejores remuneraciones.




