La reciente aprobación de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo Nacional ha encendido las alarmas en el arco sindical de Chubut
Lejos de la calma, los principales referentes gremiales de la provincia anticipan un 2026 marcado por la conflictividad social, la judicialización de la norma y una fuerte presencia en las calles para defender conquistas históricas.
Unidad sindical y capacitación ante el nuevo escenario
Frente a lo que consideran un avance sobre los derechos adquiridos, seis gremios provinciales han decidido cerrar filas. Alfredo Béliz, referente del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC), confirmó la firma de convenios estratégicos para fortalecer la formación y la cohesión de los trabajadores.
Según informó el medio Canal12web, esta red de contención gremial busca preparar a las bases para lo que definen como un año de «resistencia». Para los dirigentes, la modernización que plantea el Gobierno no es más que una precarización encubierta que afectará directamente el bolsillo de los chubutenses.
Contradicciones en las cifras y riesgo de inconstitucionalidad
La dirigencia local no tardó en cruzar los datos expuestos por el presidente Javier Milei. Béliz cuestionó los indicadores de empleo y salarios mencionados en el Congreso, asegurando que esa supuesta mejora «no se refleja ni en nuestra región ni en nuestra provincia». El dirigente alertó que la reforma limita la realización de asambleas y reduce las condiciones laborales básicas, puntos que ya están bajo la lupa de equipos legales para ser denunciados por inconstitucionalidad.
Por su parte, desde UPCN, su secretario general Cristian Salazar fue tajante: «Esta reforma viene por todo». La preocupación no solo reside en lo laboral, sino en la sospecha de que este sea el primer paso hacia una reforma previsional que afecte a los jubilados.
Un 2026 definido por la lucha en las calles
El consenso entre figuras como Carlos Sepúlveda (SISAP) y otros líderes es que nos encontramos ante un «año bisagra». La estrategia de los sindicatos se dividirá en dos frentes: la educación de los afiliados sobre los peligros de la nueva ley y la movilización masiva.
La advertencia está lanzada. Los gremios de Chubut consideran que la normativa aprobada en el Congreso representa «lo peor» de la discusión legislativa y que la única vía de respuesta será la unidad en la acción para frenar lo que consideran una caída libre del salario real y de la estabilidad laboral.




