El embajador de Israel analizó las amenazas de Irán.
En un escenario de máxima tensión internacional, el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela, brindó declaraciones fundamentales sobre las recientes advertencias del régimen iraní. Las amenazas de Teherán de atacar sedes diplomáticas israelíes en todo el mundo, en represalia por posibles bombardeos en el Líbano, han encendido las alarmas en diversos países, incluyendo a la Argentina, donde la memoria de los ataques terroristas del pasado permanece latente.
La preocupación no es menor, dado el historial de agresiones sufridas en suelo local. Según Radio Mitre, el diplomático conversó con el periodista Marcelo Bonelli y recordó que, históricamente, Irán es un país que utiliza el terrorismo a nivel global. En vísperas de un nuevo aniversario del atentado a la embajada de Israel en Argentina este 17 de marzo, Sela fue tajante al señalar un patrón de conducta del régimen: “Nunca sacaron amenazas antes de sus atentados”.
Seguridad diplomática y cooperación internacional
Frente a la posibilidad de una nueva ofensiva, el embajador explicó que, si bien no cuentan con información específica sobre un objetivo inmediato, Israel está reforzando las medidas de seguridad en todas sus representaciones alrededor del globo. A pesar de esto, ratificó que las actividades diplomáticas continúan su curso normal. “Seguimos trabajando y estamos muy agradecidos a las autoridades argentinas y de la ciudad”, afirmó Sela, resaltando el apoyo recibido por las fuerzas de seguridad locales.
El diplomático definió la situación actual como un conflicto de dos bloques claramente diferenciados. De un lado, se encuentra Irán con aliados mínimos en el plano internacional; del otro, un grupo de países víctimas de sus ataques que apuestan a la colaboración. “La cooperación es importante y parte de esta cooperación es intercambiar información”, subrayó, intentando llevar tranquilidad a la población argentina al asegurar que, por el momento, no se observa ninguna amenaza concreta en el país.
La vida bajo refugio: el impacto humano en Israel
Sela no solo abordó el plano geopolítico, sino que también compartió la cruda realidad que atraviesa su propia familia en Israel. Con hijas, nietos y padres viviendo en zona de conflicto, relató cómo la infraestructura civil se ha tenido que adaptar a la guerra. “Lamentablemente, ante esto se han trasladado las camas a los sótanos del hospital donde está mi hermano, donde están aplicando los tratamientos”, describió con preocupación.
La vida cotidiana en Israel se ha convertido en un ejercicio de resiliencia constante. El embajador detalló que la población está preparada y educada para convivir con el peligro: los niños salen a jugar, pero siempre manteniendo una distancia prudencial que les permita llegar a un refugio en cuestión de segundos. A pesar de la hostilidad, Sela remarcó que se está intentando mantener la apertura de la sociedad y las instituciones en la medida que la seguridad lo permita.




