El feriado por el Día del Trabajador no fue un día de descanso para la diplomacia argentina. El presidente Javier Milei mantuvo este viernes una charla telefónica con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en la que ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un acuerdo de libre comercio entre Canadá y el Mercosur, una jugada que promete sacudir el tablero geopolítico y económico de toda la región.
No se limitó a las formalidades de rigor. Los líderes pusieron sobre la mesa sectores estratégicos como minería, energía y defensa, y Milei aprovechó para invitar formalmente a Carney a visitar la Argentina en los próximos meses, según detalló el canciller Pablo Quirno.
Canadá, el inversor minero número uno que mira al sur con apetito
El canciller Quirno fue quien le puso cifras y contexto a la relación bilateral. Destacó que Canadá es «el inversor número uno en minería en la Argentina» , un dato que explica por qué Ottawa tiene los ojos puestos en el potencial geológico del país, desde el litio del norte hasta el cobre de la cordillera. Pero la jugada va por más: ambos países mantienen «negociaciones económicas activas» que apuntan a «abrir oportunidades para concretar negocios e inversiones en nuevos sectores como el Acuerdo Mercosur-Canadá y el Tratado Bilateral de Inversiones».
Carney, por su parte, puso sobre la mesa un número que habla por sí solo y que funcionó como un guiño explícito al bloque sudamericano: el Mercosur tiene «un valor de más de $4 billones» y representa, colectivamente, «la quinta economía más grande del mundo» . Una definición que llega en el momento justo, justo después de que entrara en vigencia el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, que creó un mercado de 700 millones de personas y puso al bloque sudamericano en el radar de todas las potencias.
Defensa, la Copa del Mundo y una operación militar en el Ártico
La charla entre Milei y Carney también incursionó en terrenos menos transitados de la agenda bilateral. Ambos dialogaron sobre la industria de la defensa y el potencial de un mayor crecimiento de las exportaciones canadienses en ese rubro. Pero el dato más curioso fue la confirmación de que la Argentina participará en la Operación NANOOK, un ejercicio militar que se desarrolla en el norte de Canadá, en pleno Ártico, una señal de que la cooperación en defensa va en serio.
No todo fue geopolítica y commodities. Los líderes también celebraron la próxima participación de Argentina en la Copa Mundial de la FIFA, que comienza el mes próximo y que será organizada conjuntamente por Canadá. «Acordaron mantenerse en estrecho contacto», detallaron desde el país norteamericano, en un gesto que busca tender puentes más allá de las discusiones comerciales.
El Mercosur se pone de moda y Milei quiere ser el anfitrión
La posibilidad de cerrar un acuerdo con Canadá se da en un contexto de relanzamiento del Mercosur como plataforma de negociación internacional. La entrada en vigencia del pacto con la Unión Europea marca un antes y un después: comienza un desmantelamiento arancelario gradualpara más del 90% del comercio bilateral, con regímenes diferenciados por sector que en algunos casos, como el de la industria automotriz, se estiran hasta los 15 años.
El convenio establece cuotas arancelarias colectivas para el Mercosur en productos clave: carnes bovinas, aviares y porcinas, arroz, maíz, sorgo, miel, quesos, leche en polvo, etanol y ovoproductos. Además, el 80% de las exportaciones industriales comenzarán a tener un arancel de entrada de cero por ciento, una ventaja competitiva que productos como el aceite de soja para uso industrial, el aceite de girasol y los productos pesqueros ya empezaron a capitalizar.
Con Canadá en el horizonte, Milei busca sumar un nuevo socio estratégico que le dé volumen político a su apuesta por la integración comercial y que posicione a la Argentina como un jugador confiable en el tablero global. La pelota está en juego y el Presidente ya tomó el teléfono.
