Balance y furia de Milei: logros económicos y ataques a «la casta».
En un clima de máxima polarización, el presidente Javier Milei inauguró el ciclo legislativo 2026 con un discurso cargado de reivindicaciones sobre su modelo económico. Ante una Asamblea Legislativa dividida, el mandatario repasó los hitos de sus dos años de mandato, haciendo especial hincapié en el saneamiento de las cuentas públicas y el proceso de desregulación, mientras mantenía un enfrentamiento verbal constante con los sectores opositores presentes en el recinto.
El camino hacia el déficit cero y la reforma laboral
El jefe de Estado inició su intervención con una mirada retrospectiva sobre el estado del país al momento de asumir, contrastándolo con los indicadores actuales. Según Radio Mitre, el mandatario enfatizó que su gestión logró quebrar la tendencia decadente: “Hace 2 años estábamos atrapados en un presente que nos condenaba al pasado, pero hoy volvemos a mirar al futuro con esperanza”, afirmó, para luego destacar que se alcanzó “el primer presupuesto con déficit cero”.
En su defensa del plan económico, Milei subrayó que el peso del reordenamiento fiscal recayó sobre la estructura estatal y no sobre los contribuyentes privados. “El ajuste tenía que hacerlo la política, por eso bajamos impuestos”, remarcó. Asimismo, puso en valor la reciente Reforma Laboral como el motor de un cambio de paradigma, asegurando que “tenemos una economía que está siendo testigo de la mayor transformación de la historia”.
Sinceramiento de mercado y el avance de las privatizaciones
Uno de los puntos más técnicos de su alocución fue la defensa de la política cambiaria y monetaria, donde el presidente aprovechó para deslindar responsabilidades sobre la herencia recibida. “Estabilizamos la economía sin expropiar nada, todo libre mercado. Nosotros no devaluamos, solo sinceramos el desastre que dejaron ustedes”, disparó ante los abucheos de las bancadas opositoras.
Además, ratificó que el programa de desestatización sigue en marcha y con paso firme. “Avanzamos con las primeras privatizaciones y ajustando detalles para seguir con las que faltan”, adelantó el presidente, destacando que las “miles de desregulaciones” implementadas tienen como objetivo final terminar con lo que denominó “los curros y tongos” del poder político tradicional.
Una batalla dialéctica sin tregua contra el peronismo
El discurso no solo fue un informe de gestión, sino también una plataforma de confrontación política directa. Milei no ahorró calificativos al referirse a la dirigencia kirchnerista y peronista, a quienes acusó de malversación sistemática. “Ustedes podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste. No pueden aplaudir porque se le escapan las manos a los bolsillos ajenos”, chicaneó a los legisladores que interrumpían su discurso.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando el mandatario se refirió a la expresidenta Cristina Kirchner y al concepto de justicia social. “La justicia social es un robo, manga de delincuentes. Tienen a su líder presa por chorra”, sentenció. Finalmente, cerró su embestida vinculando la política social del pasado con formas de opresión: “Ustedes, que usaron los planes sociales para robarle a la gente con intermediación y los condenaban a la pobreza, los convertían en esclavos, de qué hablan si además no saben ni siquiera sumar. Escondían detrás de las causas justas a un montón de delincuentes para que no les tocaran los robos, manga de delincuentes”.




