El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) volvió a estar en la mira. El diputado nacional por Entre Ríos, Guillermo Michel, cuestionó los fundamentos económicos del régimen y advirtió sobre el costo fiscal significativo que implica para el Estado el esquema de beneficios.
Según un informe difundido por el legislador, Michel sostuvo que el Gobierno «presupone que, sin los beneficios del RIGI, las inversiones no se hacían, cuando en realidad la mayoría de las inversiones ya estaban anunciadas«. El costo fiscal, alertó, es sustancial: casi 1.837 millones de dólares anuales para los primeros 13 proyectos aprobados, lo que representa un 0,27% del PBI.
Michel advirtió que ese número va a seguir creciendo, especialmente si se aprueba el «Súper RIGI». El Estado, dijo, deja de percibir recursos que podrían ir a salud, educación o seguridad.
El cuestionamiento de Michel: «Las inversiones ya estaban anunciadas, no necesitaban el RIGI»
El diputado del Frente Renovador fue lapidario con la lógica del Gobierno. «El Gobierno presupone que, sin los beneficios del RIGI, las inversiones no se hacían, cuando en realidad la mayoría de las inversiones ya estaban anunciadas«, afirmó. En ese sentido, sostuvo que «se cae la idea de que sin el RIGI esas inversiones no se hubieran radicado en el país y que, por lo tanto, la recaudación de referencia sería cero».
Para Michel, el Estado está renunciando a recursos fiscales por inversiones que de todas formas iban a llegar. «Lo que el Gobierno llama ‘incentivo’ es en realidad una transferencia de ingresos del Estado a los grandes inversores sin que eso genere inversión adicional», argumentó.
El costo fiscal: US$1.837 millones por año, el 0,27% del PBI
Michel puso números concretos sobre la mesa. «Lo cierto es que el costo fiscal es sustancial: casi 1.837 millones de dólares anuales para los primeros 13 proyectos aprobados, representando un 0,27% del PBI«, remarcó. En términos simples, el Estado deja de recaudar ese dinero por exenciones impositivas, reducción de alícuotas y otros beneficios contemplados en el RIGI.
El diputado consideró que los recursos que el Estado deja de percibir por esos beneficios podrían destinarse a áreas como salud, educación o seguridad. «Con 1.837 millones de dólares por año se pueden construir hospitales, escuelas o comprar patrulleros. El Gobierno prefiere regalárselos a grandes empresas que ya tenían decidido invertir», disparó.
El «Súper RIGI» y la proyección: «El costo va a seguir creciendo»
Michel advirtió que el impacto sobre las cuentas públicas podría incrementarse en los próximos años. «Ese número va a seguir creciendo a medida que el RIGI sume nuevas adhesiones y más aún si el ‘Súper RIGI’ obtiene aprobación parlamentaria y comienza a generar proyectos propios», señaló.
El «Súper RIGI» es una versión ampliada del régimen que el Gobierno envió al Congreso con beneficios aún más generosos para inversiones en energías, minería y tecnología. Si se aprueba, el costo fiscal podría multiplicarse. La oposición ya anticipa una batalla legislativa. Por ahora, Michel puso la primera ficha de un debate que recién empieza.
El diputado Guillermo Michel advirtió que el RIGI cuesta US$1.837 millones por año (0,27% del PBI) y que la mayoría de las inversiones beneficiadas ya estaban anunciadas. Alertó que el costo fiscal crecerá con el «Súper RIGI».
