Canasta de Pascuas 2026: el calamar lidera las subas y el atún le gana a la inflación.
A pocos días del inicio de la Semana Santa, el mercado de alimentos en Argentina presenta un escenario de aumentos dispares. Según un relevamiento de la consultora Focus Market, mientras que algunos productos emblemáticos de la fecha han logrado mantenerse por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), otros, como el calamar y la rosca de Pascua, registran incrementos que superan ampliamente el promedio inflacionario.
El mapa de precios en las pescaderías
El consumo de pescado, motorizado por la tradición religiosa, muestra variaciones que oscilan entre el 9% y el 58%. El dato positivo para el bolsillo de los consumidores es que productos de alta demanda, como el filet de merluza, las milanesas de pescado y el kanikama, han mostrado ajustes inferiores a la inflación general.

El kanikama de 250 gramos, por ejemplo, se consigue a un precio promedio de $5.200 (un alza del 9%), mientras que la lata de atún natural de 170 gramos ronda los $3.600, con un incremento interanual del 25%, frente a una inflación acumulada que rozó el 33,1% a febrero. Sin embargo, el calamar se posiciona como el producto con mayor aumento en el sector, alcanzando un 58% de suba, impactando directamente en el costo de las tradicionales rabas.
Los panificados: el golpe más duro al presupuesto
A diferencia de lo que ocurre en el mostrador de la pescadería, la rosca de Pascua se ha convertido en el artículo con los aumentos más agresivos de la temporada, con subas que van del 47% al 63%.
La brecha de precios según el canal de comercialización es abrumadora:
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Supermercados (versión industrial): Se encuentra en torno a los $5.150.
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Panaderías artesanales: La pieza pequeña parte desde los $13.000, mientras que la rosca de 900 gramos puede alcanzar los $25.000.
Diferencias regionales y estrategias de ahorro
Los especialistas advierten que la dispersión de precios es significativa dependiendo de la zona geográfica y el barrio. «No es lo mismo los precios en algunos barrios porteños que en otros puntos del interior del país», señalan desde el sector, destacando que el presupuesto familiar se ve condicionado por la diversidad de marcas y la capacidad de los consumidores para buscar promociones y descuentos estacionales.
Ante este panorama de incrementos selectivos, la recomendación para las familias argentinas es comparar minuciosamente los canales de venta, ya que la diferencia entre una panadería de barrio y una góndola de supermercado puede significar un ahorro de hasta el 80% en productos estacionales.




