Nahuel Gallo regresó a Gendarmería tras 448 días preso en Venezuela.
En una jornada cargada de simbolismo y emoción, la Gendarmería Nacional Argentina vivió este viernes un momento histórico en su sede central. El gendarme Nahuel Gallo, quien recuperó su libertad recientemente tras haber permanecido 448 días detenido de forma ilegal en Venezuela, se reintegró a la vida institucional de la fuerza. El evento representó no solo un acto administrativo, sino el cierre de un capítulo doloroso para el suboficial y su familia.
La ceremonia tuvo lugar en el Edificio Centinela, ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se realizó el tradicional izamiento del pabellón nacional. Según La17, este fue el primer evento formal del que participa Gallo desde que aterrizó en suelo argentino a comienzos de marzo. La formación contó con la presencia de camaradas de todas las jerarquías, quienes brindaron un marco de respeto y apoyo al gendarme tras su prolongada ausencia forzada.
Reconocimiento oficial y presencia de autoridades
El acto no solo se limitó al protocolo habitual, sino que incluyó un homenaje especial para el suboficial. Durante la formación en el Edificio Centinela, Gallo recibió una condecoración por parte de sus compañeros, un reconocimiento a la resiliencia y al valor demostrado durante los más de 15 meses que pasó encarcelado en el país caribeño. La ceremonia fue acompañada por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien saludó personalmente al gendarme y respaldó su reincorporación a la fuerza.

Nahuel Gallo había sido detenido el pasado 8 de diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela. Desde aquel momento, se inició un conflicto diplomático de alta intensidad entre Argentina y el gobierno de Nicolás Maduro. Mientras las autoridades venezolanas lo acusaban de participar en supuestas actividades desestabilizadoras, el gobierno argentino rechazó sistemáticamente estos cargos, calificándolos de infundados y exigiendo su liberación inmediata por tratarse de una detención injusta.
El calvario en El Rodeo I y la tortura psicológica
Tras su liberación y regreso al país, Gallo rompió el silencio para relatar las condiciones inhumanas a las que fue sometido en el penal de El Rodeo I, una cárcel conocida internacionalmente por denuncias de violaciones a los derechos humanos. “El Rodeo I no es muy bueno, es un lugar de muchísima tortura psicológica”, expresó el gendarme al recordar su paso por el centro de detención, donde permaneció incomunicado y bajo una presión constante.
El suboficial confesó que el proceso de adaptación tras recuperar la libertad no es sencillo y que el reencuentro con su familia es apenas el comienzo de su recuperación. “No es fácil haber perdido la libertad injustamente”, señaló con crudeza, al tiempo que admitió que, pese a estar nuevamente en Argentina y participar en actos oficiales, siente que la situación todavía no ha terminado de cerrar internamente debido a las secuelas del encierro.
Hacia la normalización de su carrera institucional
Este primer paso formal en el Edificio Centinela marca el inicio de la reinserción de Nahuel Gallo en sus funciones dentro de la Gendarmería Nacional. Aunque aún debe atravesar procesos médicos y psicológicos propios de alguien que ha sufrido un cautiverio de esta magnitud, su presencia en el izamiento de la bandera junto a sus superiores indica una clara voluntad de la institución por acompañar su regreso definitivo.
El caso de Gallo quedará marcado como uno de los incidentes diplomáticos más complejos de los últimos años para la seguridad argentina en el exterior. Por ahora, el gendarme se enfoca en recuperar el tiempo perdido con sus seres queridos y en retomar, paulatinamente, el uniforme que le fue arrebatado durante los 448 días de incertidumbre en Venezuela.




