En medio de la escalada bélica que mantiene en vilo a Medio Oriente, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, salió a marcar el pulso del conflicto con una frase que no admite matices: los próximos días serán “decisivos” para Irán.
En su primera conferencia de prensa en casi dos semanas, el funcionario reveló que visitó a las tropas estadounidenses desplegadas en la región durante el fin de semana y aseguró que las conversaciones para poner fin a la guerra “son muy reales”, aunque dejó claro que Teherán ya no tiene margen de maniobra militar.
Hegseth: “Irán lo sabe y prácticamente no puede hacer nada militarmente”
La advertencia del secretario de Defensa de Estados Unidos llegó con un diagnóstico contundente sobre el estado del conflicto. “Los días que vienen serán decisivos. Irán lo sabe y prácticamente no hay nada que pueda hacer militarmente al respecto”, afirmó Hegseth ante los periodistas, en una declaración que buscó dejar en claro que la iniciativa en el campo de batalla está del lado estadounidense.
El funcionario no solo habló de una superioridad militar evidente, sino que respaldó sus dichos con datos concretos. Según precisó, “las últimas 24 horas han registrado el menor número de drones y misiles enemigos lanzados por Irán”, un indicador que, en su lectura, muestra el agotamiento de las capacidades ofensivas de la república islámica.
Conversaciones activas y un mensaje de cierre: “Están ganando fuerza”
Pese al tono beligerante, Hegseth abrió una puerta a la vía diplomática. El jefe del Pentágono reveló que las conversaciones para poner fin a la guerra con Irán “son muy reales. Siguen en curso, están activas y creo que están ganando fuerza”. La declaración sugiere que, detrás del fragor de los combates, existen canales de negociación que podrían definir el desenlace del conflicto en los próximos días.
Sin embargo, el mensaje no dejó lugar a dudas sobre quién lleva la delantera. La frase “Irán lo sabe” funcionó como un guiño a la inteligencia militar y como una advertencia directa a los líderes de Teherán: el tiempo para resolver el conflicto por la vía militar se está agotando.
11.000 objetivos atacados en 30 días: el dato que puso números a la ofensiva
Acompañando a Hegseth en la conferencia, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, aportó una cifra que dimensiona la magnitud de la ofensiva estadounidense en Medio Oriente. Según declaró, Estados Unidos había atacado “más de 11.000 objetivos” en los últimos 30 días.
El número no es menor. Refleja una intensidad de fuego sostenida que, según los propios funcionarios, ya estaría mostrando resultados en la reducción de la capacidad de respuesta iraní. La combinación del despliegue terrestre, los bombardeos y las operaciones de inteligencia habría dejado a la república islámica en una posición defensiva, sin margen para revertir el curso del conflicto.
Una visita al frente y un mensaje para las tropas
Hegseth aprovechó su primera conferencia en dos semanas para revelar que había visitado a las tropas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente durante el pasado fin de semana. El gesto buscó transmitir un mensaje tanto hacia adentro como hacia afuera: las fuerzas armadas están en terreno, con apoyo directo de la cúpula política, y la estrategia definida avanza según lo planeado.
En un conflicto que ha mantenido en vilo a los mercados energéticos y a las cancillerías del mundo, las palabras del jefe del Pentágono llegaron como un parte de situación que intenta cerrar cualquier especulación sobre un posible estancamiento. Los días que vienen, según Hegseth, no serán de espera sino de definiciones.



