Causa Maduro: piden declaración clave del gendarme Nahuel Gallo.
La justicia argentina avanza en un expediente de relevancia internacional que podría cercar aún más a la cúpula del régimen venezolano. En las últimas horas, la Fundación de Ayuda a las Democracias en Riesgo (FADER) y el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD) solicitaron formalmente al juez federal Sebastián Ramos la citación como testigo de Nahuel Gallo. El cabo primero de la Gendarmería Nacional regresó recientemente al país tras permanecer 448 días detenido en Venezuela bajo condiciones inhumanas.
Esta solicitud se da en el marco de la causa que tramita en Comodoro Py bajo el principio de jurisdicción universal por delitos de lesa humanidad. Según Fenix, el requerimiento presentado por el abogado Tomás Farini Duggan y Waldo Wolff detalla que Gallo fue privado de su libertad el 8 de diciembre de 2024 tras cruzar el Puente Internacional Francisco de Paula Santander. El gendarme tenía como único objetivo visitar a su pareja y a su hijo en Táchira, pero terminó siendo una pieza de ajedrez en un conflicto geopolítico de alta tensión.
El calvario en los centros de detención de Diosdado Cabello
De acuerdo con la presentación de la querella, Gallo fue trasladado sin proceso formal ni asistencia consular a recintos conocidos por su brutalidad: Rodeo 1 y El Helicoide. Estos centros están bajo el mando directo de Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y de la Paz. El expediente judicial describe estos lugares como espacios donde los detenidos son sometidos a torturas, amenazas y traslados sistemáticos con el fin de quebrar su voluntad y obtener confesiones forzadas.
La situación del gendarme escaló al más alto nivel político el 6 de enero de 2025, cuando el propio Nicolás Maduro afirmó públicamente que Gallo «planeaba asesinar a la vicepresidenta Delcy Rodríguez». En aquel entonces, Maduro involucró al gobierno argentino en supuestos «planes violentos», mientras que el fiscal general Tarek William Saab formalizaba cargos por «actividad terrorista», calificando la visita familiar del uniformado como una operación de infiltración.
Reclamos internacionales y la figura de Lesa Humanidad
La detención de Nahuel Gallo no pasó inadvertida para los organismos internacionales. La Organización de los Estados Americanos (OEA) calificó el hecho como un «crimen de lesa humanidad», denunciando la violación directa de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares debido a la incomunicación total del gendarme. Asimismo, la Cámara Federal de Mendoza debió resolver un habeas corpus para exigir que Venezuela brindara información fidedigna sobre su paradero y estado de salud.
Este testimonio se vuelve fundamental ahora que el escenario judicial de Nicolás Maduro ha cambiado drásticamente. El exmandatario se encuentra actualmente detenido por disposición de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, bajo las órdenes del juez Alvin Hellerstein. Ante este nuevo panorama, el juez argentino Sebastián Ramos ya ha formalizado un pedido a Washington para indagar a Maduro, ya sea mediante su traslado a Argentina o realizando el acto procesal en suelo estadounidense.
El valor probatorio del testimonio de Gallo
Para Wolff y Farini Duggan, las vivencias de Gallo en los centros de detención venezolanos constituyen una prueba directa de la sistematicidad de los abusos cometidos por el régimen. El pedido para que el gendarme preste declaración testimonial deberá ser cursado al Edificio Centinela, sede central de la Gendarmería Nacional. Los querellantes confían en que su relato permitirá robustecer las acusaciones de tortura que pesan sobre Maduro y Cabello en los tribunales locales.
La causa en Argentina continúa recolectando pruebas bajo la premisa de que los delitos de lesa humanidad no conocen fronteras y deben ser castigados sin importar dónde se hayan cometido. El testimonio de Nahuel Gallo podría ser el eslabón final para consolidar la responsabilidad penal de la cadena de mando venezolana ante la justicia federal argentina.




