El escenario marítimo global se convierte en un nuevo foco de conflicto legal y diplomático entre las potencias europeas.
Las acciones de Francia al detener el buque ruso Tagor violan el derecho internacional, y Moscú exige que París proporcione toda la información sobre su actuación, declaró este martes la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova.
La cancillería del Kremlin activó de inmediato sus canales diplomáticos en territorio galo para intervenir de forma directa ante las autoridades locales:
Acciones de la cancillería rusa y quejas formales
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Asistencia consular: “La Embajada de Rusia en Francia ha exigido a París que facilite todos los detalles sobre las circunstancias que rodean la detención, y está tomando medidas exhaustivas para proteger a los ciudadanos rusos que forman parte de la tripulación”, afirmó.
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Críticas al sistema europeo: Zakharova calificó la detención de otro ejemplo del nihilismo jurídico europeo y de la reescritura de las normas jurídicas internacionales a su conveniencia, según un cable de Xinhua que toma la Agencia Noticias Argentinas.
Argumentación técnica y antecedentes del incidente

La controversia gira en torno a la interpretación técnica de los tratados que regulan la navegación en aguas libres:
Las autoridades francesas interpretaron erróneamente el artículo 110 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que permite a un buque de guerra inspeccionar un barco extranjero en aguas internacionales si este carece de nacionalidad, pero no autoriza su escolta hasta el puerto del Estado del buque de guerra, señaló.
Detalles del abordaje: El 31 de mayo, un buque de guerra francés interceptó al Tagor a 400 kilómetros de la costa francesa en aguas internacionales, alegando que el buque navegaba desde Murmansk, Rusia, bajo una bandera falsa.
