El exintendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, brindó declaraciones explosivas tras el violento episodio sufrido el último sábado
Lejos de considerarlo un hecho aislado, el dirigente aseguró que el ataque forma parte de una persecución sistemática contra su familia y el actual intendente, Gustavo Sastre. Con presentaciones judiciales en marcha y registros fílmicos como prueba, advirtió que la investigación no se detendrá en el único detenido actual, apuntando a actores intelectuales detrás del agravio.
Pruebas fílmicas y una persecución que cruzó los límites
Durante su paso por el programa «El Quinto Poder», Sastre detalló la gravedad de lo ocurrido, relatando que la agresión comenzó en su propio domicilio, donde su esposa fue la primera en recibir al atacante, para luego trasladarse a su ámbito laboral. Según el exvicegobernador, existen filmaciones que documentan golpes al vehículo familiar, una persecución vehicular y una maniobra donde intentaron «tirarle el coche encima».
«No fue una reacción espontánea, es una cadena de situaciones que ya venimos denunciando», afirmó Sastre. El dirigente fue tajante al separar la crítica política de la agresión personal: «Puedo admitir cuestionamientos a la función pública, pero no voy a permitir que se metan con mis hijos y mi entorno por una cuestión de dignidad y respeto».
La trama detrás del ataque: denuncias contra empresarios
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue la vinculación del hecho con intereses económicos y mediáticos. Sastre sugirió que las agresiones recrudecieron luego de que él decidiera judicializar campañas de difamación en redes sociales que asociaban decisiones municipales con negocios familiares. «Se ve que a algunos les molesta que se los denuncie», lanzó con firmeza.
Sin dar nombres propios pero elevando la tensión judicial, el exmandatario advirtió: «No es solo la persona detenida; acá hay alguien más, y algún empresario se va a tener que hacer cargo también de sus hechos». Sastre confirmó que cada agravio está siendo certificado ante escribano público para que la Justicia investigue el trasfondo de lo que calificó como una «fase de agresión con armas y persecuciones».
Finalmente, descartó que su postura responda a un cálculo electoral, recordando que hoy su prioridad es su actividad privada y el club que preside. Sin embargo, confió en que el trabajo de la fiscalía y la brigada de investigaciones sacará a la luz datos «mucho más graves» en las próximas horas, marcando un precedente contra la violencia en la política regional.




