El fantasma de las lesiones vuelve a sobrevolar el predio de Ezeiza en un momento crítico
A solo 60 días del inicio del Mundial 2026, una de las piezas inamovibles de la defensa argentina generó una preocupación profunda: Cristian «Cuti» Romero debió abandonar el campo de juego tras un fuerte impacto en el marco de la 18° fecha de la Premier League. La imagen del central retirándose desconsolado encendió todas las alarmas en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni.
Un choque accidental con consecuencias inciertas
El fatídico episodio ocurrió durante el enfrentamiento entre el Tottenham y el Sunderland. A los 20 minutos del segundo tiempo, el defensor cordobés intentó cubrir un balón en zona defensiva cuando un empujón del delantero rival, Brian Brobbey, desestabilizó su carrera. Esto provocó una colisión violenta y fortuita contra su propio compañero, el arquero Antonín Kinský.
Inmediatamente después del choque, ambos futbolistas quedaron tendidos en el césped, pero fue el argentino quien evidenció mayores muestras de dolor. Los médicos de los Spurs ingresaron con urgencia ante el pedido desesperado de asistencia, confirmando minutos después que el central no podía continuar en el partido.
Preocupación nacional a dos meses del Mundial
Lo que más impacto causó en los hinchas y en el entorno de la Selección Argentina fue la reacción del futbolista. El «Cuti», conocido por su temperamento recio y su alta tolerancia al dolor, se retiró del campo de juego llorando, mientras era consolado por sus compañeros de equipo. Este gesto de impotencia sugiere que la gravedad de la lesión podría ser considerable.
Ahora, el foco está puesto en los estudios médicos que se le realizarán en las próximas horas para determinar si se trata de un traumatismo óseo o una lesión ligamentaria. Con el debut mundialista a la vuelta de la esquina, la salud del pilar de la defensa nacional se convierte en la principal incógnita de cara a la lista definitiva de Scaloni.




